Rojas llegó cerca de las 10:30 de la mañana y permaneció en dependencias policiales por más de tres horas, retirándose alrededor de las 14:00 junto a su madre, en una diligencia considerada clave para esclarecer los hechos.
El exconvencional Rodrigo Rojas Vade se presentó este lunes ante la Brigada Antisecuestros de la Policía de Investigaciones (PDI) para entregar su declaración en el marco de la investigación por el incidente que sufrió el pasado 11 de marzo.
Rojas llegó cerca de las 10:30 de la mañana y permaneció en dependencias policiales por más de tres horas, retirándose alrededor de las 14:00 junto a su madre, en una diligencia considerada clave para esclarecer los hechos.
El caso se remonta al día en que el exconvencional fue encontrado inconsciente a un costado de la Ruta 78, con lesiones en la cabeza, las manos amarradas y mensajes de carácter político escritos en sus brazos, entre ellos “viva Kast” y “no+zurdos”.
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Además, presentaba un fuerte olor a combustible, lo que motivó su traslado a un recinto asistencial en Melipilla.
Cabe recordar que el exconvencional había afirmado a la policia, mientras se encontraba internado en el Hospital San Juan de Dios tras recuperse de riesgo vital, que no se acordaba de lo sucedido.
Peritaje caligráfico contra Rojas Vade
En un inicio, la Fiscalía investigó el hecho como un posible secuestro.
Sin embargo, con el avance de las diligencias, esa hipótesis ha perdido fuerza, dando paso a la posibilidad de una eventual puesta en escena atribuida al propio Rojas Vade.
Entre los antecedentes que sustentan esta línea investigativa figura un peritaje caligráfico que detectó similitudes entre los mensajes escritos en su cuerpo y grafías utilizadas previamente por él, especialmente durante el estallido social.
A ello se suman otros elementos, como coincidencias entre las amarras encontradas en su cuerpo y objetos similares hallados en su domicilio, además de la presencia en su vehículo de un plumón que habría sido utilizado para escribir los mensajes.
Paralelamente, la PDI continúa con diversas diligencias, incluyendo la revisión de cámaras de seguridad, el análisis del tráfico de llamadas y de su cuenta corriente, así como la recopilación de testimonios.
Entre estos, destaca el de la última persona que afirmó haberlo visto antes del incidente, quien le habría vendido cigarrillos esa noche.
Otro aspecto bajo investigación es el estado de salud con el que ingresó al hospital, el cual podría estar relacionado con consumo de sustancias, según las líneas que siguen los investigadores.