Este viernes, en el marco del Congreso Panamericano 2026 que se realiza en Montevideo, Uruguay, el expresidente Gabriel Boric realizó una reflexión sobre el presente y futuro de la izquierda y las fuerzas progresistas de la región.
Desde el escenario del Teatro Solís, Boric partió su elocución leyendo una carta dirigida a su hija Violeta, a partir de la cual abordó los desafíos del mundo que le tocará vivir y la responsabilidad de las nuevas generaciones frente a ellos. “Hija: miro en tus ojos traviesos, en esa mirada ingenua llena de vida que nada sabe de Trump, de bots, de genocidio a un pueblo entero por el solo hecho de existir, ni de tierras arrasadas y poblaciones desplazadas en un planeta que nosotros mismos hemos hecho enfermar”, comenzó.
En esta línea, vinculó la historia de su hija con una mirada latinoamericana, destacando los lazos que unen a los distintos países. Si bien estos días ando por el otro lado de la cordillera, al este, quiero contarte que América es una y también es tu hogar. Y los niños y niñas del Alto Perú, del Brasil de colores, de la profunda Guatemala y de la selva mexicana son también tus hermanos. Incluso nuestros vecinos argentinos, que aunque a veces se pongan un poco pesados cuando de fútbol se trata, también son tus hermanos y nos queremos mucho”, afirmó.
Luego, el otrora jefe de Estado planteó que las nuevas generaciones son herederas de procesos históricos que las anteceden y mencionó a distintas figuras políticas y sociales como parte de esa trayectoria. “Y es que, hija, el mundo no partió contigo. No partió conmigo ni con tus abuelos y abuelas que tanto te quieren. Somos cada uno la suma de miles de historias, y siempre que camines quiero que recuerdes que lo haces parada en hombros de gigantes”, sostuvo.
En ese punto, recordó al expresidente uruguayo José Mujica y a su esposa, a las hermanas Mirabal, al mandatario Luiz Inácio Lula da Silva y a Salvador Allende. “Del viejo Pepe, que con Lucía nos enseñó la humildad y coherencia; de las hermanas Miraval, cuya sangre sembró mariposas; de tu tío Lula, que con 80 años dice que quiere vivir hasta los 120 y sigue más joven que nunca y luchando; de un viejo presidente, Salvador, que no conocí, pero que hasta hoy tenemos presente su enseñanza de que socialismo y democracia van siempre de la mano”.
“Hija: Te quiero decir que estamos pensando y trabajando el futuro, y que estamos contentos, y que estamos radiantes, que estamos consternados y que estamos rabiosos también, como cantara en su momento Mario Benedetti aquí desde el Uruguay. Pero desde aquí te queremos transmitir optimismo, te queremos transmitir alegría y quiero que sepas, pequeña Violeta, que siempre, siempre, vamos a dar lo mejor de nosotros para construir un mundo mejor y feliz. Te amo”, continuó.
Tras leer la carta, Boric llevó esa reflexión personal hacia el rol que, a su juicio, debe cumplir actualmente la izquierda. Para el expresidente, el desafío pasa por recuperar la capacidad de proyectar cambios y construir propuestas frente a problemas que seguirán marcando el futuro. “Lo principal de este oficio, como decía Pepe, es vivir con pasión porque mientras uno tenga una causa por la que luchar, vale la pena vivir, y nosotros, pucha que las tenemos, pero las tenemos porque el mundo es hermoso y vale la pena”, afirmó.
En ese sentido, llamó a las fuerzas progresistas a no limitarse a la crítica. “No podemos ser como izquierda, como fuerza progresista y motor de cambio, un muro de los lamentos; tenemos que identificar con claridad y firmeza al adversario y enemigo, pero no basta con eso; debemos convocar al futuro, no solo administrar el presente”, dijo, afirmando que la izquierda debe pensar cómo “producir nuevos modelos de desarrollo que no sigan destruyendo el planeta a costa de nosotros mismos. Y en eso, como en tantas otras cosas, hay muchas ideas”.
Finalmente, Boric cuestionó la idea de que las fuerzas de izquierda deban moderar sus propuestas para tener espacio en el escenario político actual. “Que nadie diga, y no permitamos que nuestros países nos traten de disciplinar ni de amansar ni de decirnos que la única solución posible es jugar a la moderación porque las ideas radicales de justicia, de igualdad, no tienen cabida en este mundo. Sí las tienen y permanentemente hay experiencias demostrándonos que es posible”.
El exmandatario cerró su intervención reivindicando la vigencia del proyecto político de izquierda en la región: “Salgamos de este Teatro Solís, de este encuentro panamericano al que le agradezco muchísimo a los organizadores por la tremenda pega que han hecho para tenernos a todos juntos acá con el corazón caliente, con ese mundo nuevo que habita en cada uno de nosotros para transmitirlo, para transformarlo y para decirle a todos nuestros hermanos, nuestras hermanas en nuestros respectivos países, que la izquierda está viva y la izquierda tiene futuro”.
Lo más leído
- Paso Los Libertadores reabrirá al turismo este fin de semana tras cierre por temporal
- “Quiero que sepas, pequeña Violeta…”: La emotiva carta de Boric a su hija y su reflexión sobre el futuro de la izquierda
- IPSA avanza hasta por sobre los 11.300 puntos mientras Wall Street cierra en verde pero con retrocesos respecto al inicio de semana
- Fiestas Patrias 2026: “Chile Lindo” regresa a Vitacura con La Noche, Los Jaivas y muchas actividades este 5 y 6 de septiembre
- Embajador de EE. UU. revela que el ministro Barros firmó la Declaración de las Américas el 12 de marzo