Sin duda que el gran momento de la noche fue el golazo de tiro libre de Lionel Messi. Por un lado, le permitió convertirse en el máximo goleador de la historia de la selección argentina y por otra parte, los aplausos por dónde puso la pelota “como con la mano” a juicio de muchos.
Y el gran damnificado fue el arquero de la selección anfitriona Brad Guzan. Tras el encuentro se refirió al golazo del 10.
“Fueron goles de una gran ejecución especialmente el de Messi. Me tiré bien, pero era imposible llegar”.
La Corte sostuvo que, en esta etapa, basta la “justificación” de los delitos y que la defensa no logró desvirtuar el peligro para la seguridad de la sociedad. También descartó que el artículo 324 del COT opere como excusa para el cohecho y apuntó al “carácter organizado” del presunto plan, además de las altas penas asociadas.