Primero una marcha blanca y luego una consulta ciudadana para evaluar su eficacia. Ese es el plan para poner en ejecución el proyecto de ley para una restricción permanente en la ciudad de Santiago.
Se proyecta que los beneficios de esto sería la disminución del colapso vial de un 22% a un 15% y el aumento de la velocidad del Transantiago de hasta un 20%.
“El número de automóviles por habitante está creciendo en nuestro país, y todavía es la mitad de lo que es en países desarrollados. Por lo tanto, los problemas de congestión van a empeorar si no tomamos medidas urgentes”, declaró Andrés Gómez-Lobo, ministro de Transportes.
El CFA advirtió que se podría concretar "el cuarto incumplimiento consecutivo de la meta de Balance Estructural (BE), que incluso podría ser de un nivel mayor a lo proyectado debido a riesgos de desviaciones en los ingresos y gastos fiscales".