El diputado cuestionó que la propuesta planteada hasta ahora no refleje el peso político, electoral y parlamentario del PNL, y sostuvo que una eventual participación en el Ejecutivo debe basarse en una negociación seria.
Este viernes el diputado Johannes Kaiser dejó abierta la posibilidad de que el Partido Nacional Libertario (PNL) reconsidere su decisión de no integrarse al próximo gobierno de José Antonio Kast, aunque aclaró que cualquier cambio dependerá de una modificación sustantiva en las condiciones ofrecidas.
El líder del PNL sostuvo, en conversación con Emol, que la colectividad no cerró la puerta de manera definitiva, pero fue claro en señalar que la propuesta presentada hasta ahora no cumple con los mínimos para una negociación política real.
“Siempre es posible cambiar de opinión cuando cambian las condiciones”, afirmó, subrayando que el problema no es la negativa en sí, sino la falta de una oferta que refleje el peso político de su partido.
Kaiser explicó que, según lo planteado por el equipo de Kast, al PNL se le habría ofrecido encabezar el Ministerio de Minería y acceder a una o dos subsecretarías aún sin definir.
A su juicio, ese planteamiento no constituye una base seria para integrarse al Ejecutivo.
“Eso no es una oferta”, remarcó, cuestionando que se espere la adhesión del partido sin una participación clara en la toma de decisiones.
“Hay un tema. Si ustedes no nos quieren, díganlo. ¿Para qué hacer todo este escándalo? (…) converse usted con cualquier persona que tenga algo de experiencia política y pregúntele si un ministerio sectorial, una subsecretaría, que no sabe cuál es, es una oferta que te haría un partido político que tiene ocho parlamentarios, una senadora y sacó 14 % de los votos en la presidencial”, añadió.
En ese contexto, el parlamentario recalcó que el PNL cuenta con una representación relevante en el Congreso y que su respaldo fue clave en la segunda vuelta presidencial.
“El triunfo de Kast también se construyó con nuestros votos y nuestro trabajo político”, señaló, reforzando la idea de que el partido merece un rol acorde a ese aporte.
Finalmente, Kaiser defendió la opción de mantenerse fuera del gobierno como una estrategia legítima. Según explicó, apoyar que la próxima administración tenga éxito no implica necesariamente formar parte de ella.
Desde la oposición —dijo— el partido podría ejercer una “crítica libre” que, en ciertos escenarios, puede resultar incluso más influyente que ocupar cargos dentro del Ejecutivo.