Aunque el Ministerio Público solicitó la misma medida para los otros dos hijos acusados, el tribunal no accedió. Quedarán bajo custodia policial hasta que la Corte de Apelaciones de Valdivia resuelva la apelación de Fiscalía.
El pasado jueves comenzó en el Juzgado de Garantía de Los Lagos la audiencia de formalización de los cuatro imputados por la desaparición de la activista medioambiental Julia Chuñil el pasado 8 de noviembre de 2024.
Se formalizó a tres de sus hijos: Pablo San Martín Chuñil, Javier Troncoso Chuñil y Jeannette Troncoso Chuñil, quienes fueron detenidos por supuesto parricidio. A ellos se suma su exyerno, de iniciales B.F.B.B.
Finalmente, luego tener que posponer la resolución para este viernes, el tribunal dictó la medida cautelar de prisión preventiva para Javier Troncoso Chuñil mientras dure la investigación.
De acuerdo a lo planteado por la Fiscalía, Javier Troncoso es el acusado de asfixiar hasta asesinar a Julia Chuñil.
A pesar que el Ministerio Público había solicitado también prisión preventiva para los otros hijos de la víctima imputados -Pablo San Martín Chuñil y Jeannette Troncoso Chuñil- el tribubal desestimó otorgarla.
Por este motivo, Fiscalía anunció que presentaría un recurso de apelación ante la Corte de Apelaciones de Valdivia, por lo que ambos hermanos quedarán bajo custodia policial hasta dicha resolución.
En el caso del exyerno B.G.B.B., quien fue formalizado en calidad de encubridor por el delito de homicidio calificado, se decretó la medida cautelar de arresto domiciliario nocturno.
¿Cómo habría muerto Julia Chuñil?
De acuerdo a la confesión que habría entregado B.F.B.B. y diversos antecedentes, la noche del 8 de noviembre de 2024 se habría producido una discusión entre Chuñil y sus tres hijos, situación que fue presenciada por el exyerno.
La disputa se habría originado luego de que la activista defendiera a un adulto mayor de 90 años, quien vivía en condiciones precarias y era víctima del robo de su pensión, de unos $200 mil, por parte de sus hijos.
La discusión fue escalando en intensidad hasta que Javier la habría asfixiado con sus manos, causándole la muerte. Posteriormente, él junto a su hermano Pablo habrían trasladado el cuerpo a un bosque.
Los hechos fueron calificados jurídicamente por la Fiscalía como parricidio consumado, robo con violencia e intimidación frustrado, inhumación ilegal, maltrato habitual y encubrimiento, según la participación atribuida a cada imputado, concurriendo además diversas circunstancias agravantes, como la alevosía, la superioridad de fuerzas, la nocturnidad y la comisión del delito en la morada de la víctima.