Larraín dijo que cree que es un muy mal proyecto y que es el símbolo de un nuevo fracaso de la Nueva Mayoría porque no es capaz de llegar a acuerdo.
Indicó que estuvieron 7 meses trabajando, pero dijo que “en el Gobierno si no están todos de rodillas al proyecto no concede nada, entonces no hay posibilidad de llegar a acuerdo”.
“El destino de esta reforma será el mismo de las otras, el rechazo de todos los sectores y al final de la ciudadanía”, señaló.
Dijo estar en desacuerdo con que se aumente en 5% la cotización de los trabajadores y que el 2% vaya a un fondo colectivo. Opinó que expropiar a los trabajadores en el esfuerzo de ahorro personal no cree que sea justo.
Comentó que “para la clase media este es un impuesto que lo que hace es recordar que a la nueva mayoría no le gusta la clase media y le pone cada día más mochilas para prohibirle su desarrollo“.
El CFA advirtió que se podría concretar "el cuarto incumplimiento consecutivo de la meta de Balance Estructural (BE), que incluso podría ser de un nivel mayor a lo proyectado debido a riesgos de desviaciones en los ingresos y gastos fiscales".