(EFE) – Un grupo de 70 habitantes de la antigua Colonia Dignidad, el otrora asentamiento alemán del sur de Chile usado primero como secta y luego como centro de detención y tortura durante la dictadura, expresó este martes su “preocupación” por la inminente expropiación que el Gobierno llevará a cabo en parte de los terrenos del enclave y pidieron ser incluidos en el proceso.
El Ejecutivo planea expropiar 116,8 hectáreas del área declarada Monumento Histórico en 2016 para levantar un nuevo sitio de memoria en el lugar. Entre las áreas que se confiscarán se encuentra la casa de Paul Schäfer, el exmilitar nazi que lideró la conocida secta y sometió a trabajos forzados, castigos y, en muchos casos, abuso sexual a más de 300 adultos y niños.
La decisión de expropiar los terrenos, anunciada hace un año en la cuenta pública de Boric, puso en alerta a los vecinos del lugar, que hoy funciona como centro turístico a través de un consorcio de varias empresas también agrícolas y forestales.
“Pese a nuestros esfuerzos de acercamiento, nos sentimos completamente marginados del proceso que afecta el lugar que es nuestro hogar”, señalaron los excolonos en una carta dirigida a Boric, la tercera que envían a La Moneda (sede de gobierno) en los últimos tres meses.
Los firmantes advierten que la expropiación les dejará “sin hogar” y “sin sustento económico” y alertan de la situación de una decena de personas mayores que viven en la residencia que hoy funciona en el antiguo hospital, que también se pretende expropiar.
“Esta expropiación, tal como está planteada, sería una sentencia de muerte para nosotros”, lamentaron los vecinos de Villa Baviera, nombre con el que se rebautizó a la Colonia Dignidad
El asentamiento, fundado en 1961 y que no fue desmantelado hasta el retorno a la democracia, en 1991, por orden del presidente Patricio Aylwin (1990-1994), ha sido escenario de múltiples violaciones a los derechos humanos: de las sufridas por los colonos alemanes y chilenos que vivieron el régimen de violencia sexual y trabajo esclavo de Schäfer, hasta los campesinos despojados de sus tierras o los desaparecidos y torturados en la dictadura.
Los afectados, entre los que hay hijos de los jerarcas que lideraron el enclave con Schäfer, critican “no haber sido escuchados ni considerados” por las autoridades competentes y, aunque expresaron su “comprensión” con las familias de las víctimas de la dictadura, lamentaron que “la buena intención por reparar a un grupo de víctimas está pasando por encima del otro”.
Se calcula que un centenar de opositores fueron asesinados en el antiguo enclave alemán, uno de los 47 sitios de memoria prioritarios del Plan de Búsqueda anunciado por el Gobierno y el único lugar donde no se han hallado evidencias de las atrocidades allí cometidas por el régimen de Pinochet.
Schäfer, condenado en 2006 por abusos sexuales y fallecido en 2010, fue encerrado en una prisión después de ser detenido en Argentina, hasta donde había escapado años antes.
Lo más leído
- Tensa sesión en la Cámara: El enojo de Milei con la prensa y la defensa de Adorni ante acusaciones de presunto enriquecimiento ilícito
- Gobierno solicita a Enap distribuir el 70% de sus utilidades al gobierno central tras aumento de un 108% en 2025
- De Bob Dylan a Bad Bunny: The New York Times revela lista de los mejores compositores estadounidenses vivos
- Panoramas este 2 y 3 de mayo: Expo Yoda en Las Condes, Mercado Román en Providencia y juegos de mesa en Santiago
- Segegob anuncia que acatará orden de Contraloría y abrirá sumario por polémica publicación sobre “Estado en quiebra”