En junio de 2016, en el marco de la polémica por el caso Corpesca, Gabriel Boric conversó con CNN Chile y aseguró que “durante mucho tiempo, el discurso de la élite política nos vendió la idea de que Chile no era un país corrupto, diferenciándonos de los hermanos latinoamericanos. Y la verdad es que había, bajo tabla, un escenario de profunda corrupción y colonización del empresariado en la política”. En ese sentido, el ahora presidente electo aseveró que “los grandes empresarios no hacen caridad, invierten en política, invierten en diputados, senadores y ministros”.