El sacerdote jesuita, Felipe Berríos, lamentó el ataque contra la Iglesia de la Gratitud Nacional y dijo que “si no cambiamos la forma de protestar los que convocan tienen que hacerse responsables”.
Además criticó que quienes protagonizaron los desmanes tienen una “ideología de mercado, que lo que no está de acuerdo conmigo y lo que no me da una ganancia lo destruyo”.
“No respetan la institucionalidad, ellos están exigiendo sus derechos, y tienen razón en exigirlos, pero los derechos van sujetos a deberes, y ellos tienen un deber como jóvenes con la patria”, enfatizó.
"¿Qué hubiera ocurrido si en vez de que ella hubiera servido, Kast hubiera servido? Ahí tienes un mensaje de género absolutamente claro". Según Montecino, "estamos frente a una imagen y a una simbólica muy tradicional" que obliga al país a preguntarse empíricamente "quién cuida".