La timonel del Frente Amplio criticó el Plan de Reconstrucción Nacional, poniendo en duda la forma en que ha sido presentado al país.
La presidenta del Frente Amplio, Constanza Martínez, emitió duros cuestionamientos al Plan de Reconstrucción Nacional impulsado por la administración del presidente José Antonio Kast, apuntando tanto a su contenido como al contexto en que se ha desarrollado la discusión política.
Respecto a la iniciativa, sostuvo en Radio Duna, que “es una ley que pasa gato por liebre”, poniendo en duda la forma en que se ha presentado al país.
En esa línea, también criticó el manejo comunicacional del Ejecutivo en materia fiscal, afirmando que “toda la excusa de que el país estaba quebrado era una puesta de escena comunicacional que pasó de tener que decir que había $40 millones en caja a tener que reconocer que había más de $3.400 millones”.
La dirigenta además abordó el escenario político, señalando que existe un ambiente complejo que dificulta el intercambio de ideas con el Gobierno.
“En medio de una situación de crisis familiar como la que ha provocado este Gobierno, me parece que es necesario poder dar un debate honesto con el Ejecutivo que no se está pudiendo dar”, afirmó.
En materia económica, advirtió sobre el reciente comportamiento de la inflación, indicando que “en 20 días salimos de todos los márgenes de inflación que habíamos logrado estabilizar”, lo que, a su juicio, refleja “un grado de improvisación del Gobierno y de falta de credibilidad”.
Consultada por una eventual reducción del impuesto corporativo, Martínez manifestó apertura a discutir la medida, pero con condiciones claras. “Mientras vaya con otras medidas podríamos llegar a discutirlo en la forma en que no signifique un retroceso”, señaló, agregando que “tengo disposición a conversar pero con base en datos y a una disposición de escuchar al otro”.
Sin embargo, también expresó reparos técnicos frente a esta propuesta, asegurando que “la mayoría de los economistas han dicho que pensar en una rebaja como forma de reactivar la economía no tiene asidero técnico y es terraplanismo económico”.
Finalmente, reiteró sus críticas al Ejecutivo por la falta de instancias de diálogo, concluyendo que “este Gobierno no ha tenido ánimo de conversar con nadie que piense distinto”.