El producto nacional se ha transformado en un pilar fundamental de la dieta nipona, estando presente desde el desayuno hasta la cena en diversos formatos y preparaciones.
En el vibrante barrio de Roppongi, en el corazón de Tokio, la vida nocturna y el comercio no se detienen. En este entorno cosmopolita, miles de personas circulan a diario por calles rodeadas de clubes y tiendas. Aunque muchos de estos ciudadanos probablemente no conocen tradiciones como el curanto o una minga, comparten una costumbre profundamente arraigada: el consumo habitual de salmón chileno.
Este producto del Pacífico se ha convertido en un elemento central de la alimentación en el país asiático. Según explica Juan Francisco Novoa, Regional Manager de AquaChile en Japón, el salmón nacional “es parte de la dieta diaria de la familia japonesa y eso es lo que hace que el trabajo que hacemos acá sea muy interesante, muy profundo. Hoy día la dieta japonesa consume salmón del Pacífico en el desayuno, muchas veces al almuerzo, y la idea de conectar con Chile está en el día a día en la mesa de toda la familia japonesa”.
En los supermercados locales, la presencia del producto es masiva y responde a rigurosos controles de calidad. Masahiko Sakamoto, General Manager de Daiichi Suisan, destaca que se establecen altos estándares de seguridad y confianza para los productores. “Bajo esas condiciones de alta calidad traemos el producto a Japón, donde se procesa en filetes para que sea fácil de adquirir en los supermercados japoneses”, señala.
La logística, que se ha mantenido por años de la mano de empresas como AquaChile, ha permitido que el salmón chileno sea inconfundible para el consumidor nipón. La evolución de la industria ha diversificado la oferta, adaptándose a los gustos locales mediante distintos formatos, empaques y cortes específicos.
El cambio en los patrones de consumo también responde a factores ambientales y de mercado. El General Manager de Daiichi Suisan comenta que “en estos últimos 30 años, los recursos naturales se han ido agotando y el salmón silvestre ya no se puede capturar como antes. Al mismo tiempo, las importaciones de salmón desde Chile han aumentado masivamente. Hoy en día, personas de todas las edades consumen salmón chileno en diversas preparaciones, ya sea como sashimi, a la sal (shioyaki) o cocido”.
Este éxito no se limita únicamente al archipiélago japonés. El trabajo de posicionamiento ha llevado al salmón del Pacífico a competir globalmente por el primer lugar de exportación. El Regional Manager de AquaChile en Japón precisa que, si bien históricamente las exportaciones chilenas se concentraban en Estados Unidos y recientemente en Brasil, el escenario se ha expandido notablemente: “Hoy día se exporta a más de 70 países. Estas exportaciones han ido incrementándose muchísimo en todo lo que es el mundo de sudeste asiático, en China, en Medio Oriente, Latinoamérica completa ha ido incrementando también su consumo, incluso en Europa y en otros destinos del mundo”.
A pesar de la enorme distancia geográfica y las diferencias culturales, el salmón ha logrado establecer un puente sólido entre Chile y Japón. A la hora de sentarse a la mesa, el idioma de la buena comida y los productos de calidad es uno solo.