En entrevista exclusiva con CNN Chile, Rivas explicó que el día del incendio estaba trabajando “y mi jefe me dio una pega de gásfiter. Al momento que estaba cortando el fierro saltó una chispa y alrededor estaba lleno de pasto. Yo soy solador y mi pega no es limpiar el pasto o mojar el lugar, esa es pega de los jornales”. De inmediato el trabajador pidió ayuda, pero el “fuego avanzó muy rápido”.
Posteriormente, Rivas comentó que su jefe y el guardia de seguridad se le acercó y le pidió que mintiera y dijera que él solo estaba pintando. “Yo dije lo que me pidieron para conservar mi pega, tenía miedo de perderla”, confesó.
“La empresa debería pagar y pedir disculpas”, finalizó.
"¿Qué hubiera ocurrido si en vez de que ella hubiera servido, Kast hubiera servido? Ahí tienes un mensaje de género absolutamente claro". Según Montecino, "estamos frente a una imagen y a una simbólica muy tradicional" que obliga al país a preguntarse empíricamente "quién cuida".