En comparación con otros países del estudio, Chile encabeza la lista, seguido por Perú (64%), Argentina (57%), Panamá (56%) y Ecuador (47%).
En el contexto de San Valentín, un estudio sobre relaciones en el ámbito laboral reveló que el 66% de las personas trabajadoras en Chile ha experimentado un enamoramiento con alguien de su entorno profesional, ubicando al país en el primer lugar a nivel regional.
La medición —realizada por Laborum— muestra que cuatro de cada cinco personas que vivieron esta situación afirman que el sentimiento fue mutuo. Solo un 20% señala que no hubo reciprocidad.
En comparación con otros países del estudio, Chile encabeza la lista, seguido por Perú (64%), Argentina (57%), Panamá (56%) y Ecuador (47%).
Estos vínculos no siempre quedaron en lo anecdótico. Un 35% de quienes se enamoraron inició una relación formal con esa persona; el 21% tuvo citas de manera ocasional; el 17% llegó a formar una familia; el 15% contrajo matrimonio; y el 12% convivió.
Sin embargo, no todas las historias fueron públicas. El 43% de quienes mantuvieron una relación amorosa en el trabajo optó por mantenerla en secreto. En tanto, el 34% la compartió solo con algunos compañeros y el 23% indicó que era conocida por la mayoría o la totalidad de la organización.
Diego Tala, director de Laborum.cl en Jobint, sostuvo que “el 66% de las personas trabajadoras en Chile se enamoró de alguien en su entorno laboral, el porcentaje más alto de la región. Además, entre los talentos que vivieron esta experiencia, el 51% considera que el vínculo tuvo un impacto positivo en su desempeño laboral”.
“Sin embargo, el estudio también revela que en el 76% de las organizaciones no existen políticas específicas sobre las relaciones amorosas en el entorno laboral. Esto refuerza la urgencia de avanzar en políticas que promuevan vínculos sanos y prevean situaciones de violencia o acoso”, agregó.
Efectos en el trabajo
El impacto de estas relaciones en el desempeño laboral aparece dividido. Mientras el 51% considera que influyó positivamente en su trabajo, el 49% sostiene que tuvo consecuencias negativas.
Entre los efectos favorables, el principal fue un aumento en la motivación (46%), seguido por el apoyo emocional (17%) y una mayor colaboración (11%). En contraste, quienes reportaron impactos negativos mencionaron dificultades emocionales (37%), distracciones (21%) y tensiones dentro del equipo (11%).
Falta de regulación interna
El análisis también advierte que el 76% de las organizaciones no cuenta con lineamientos formales respecto a relaciones amorosas entre trabajadores.
Si bien el 65% de las personas no experimentó conflictos derivados de su vínculo, un 35% sí enfrentó dificultades. Entre las más frecuentes aparecen los rumores o comentarios entre pares (40%), la desaprobación de directivos (29%) y la dificultad para separar lo personal de lo profesional (10%).