CFA advierte cuarto incumplimiento fiscal consecutivo y alerta que la deuda rozaría el 45% del PIB hacia 2030

Por Constanza Zambrano

26.03.2026 / 11:56

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El CFA advirtió que se podría concretar "el cuarto incumplimiento consecutivo de la meta de Balance Estructural (BE), que incluso podría ser de un nivel mayor a lo proyectado debido a riesgos de desviaciones en los ingresos y gastos fiscales".


El Consejo Fiscal Autónomo (CFA) publicó este jueves su Informe de Balance Estructural (BE) y nivel prudente de deuda, en el que advirtió que el Estado podría incumplir su meta fiscal en 2026 por cuarto año consecutivo.

La meta de Balance Estructural busca fijar una regla de ahorro y gasto de largo plazo para la conducción de las finanzas públicas.

Previamente, la Dirección de Presupuestos (Dipres) presentó su Informe de Finanzas Públicas (IFP), en el que proyectó un incumplimiento de la meta para este año. Según ese documento, los ingresos del Gobierno se ubicarían en 22% y 21,2% del PIB, por debajo del gasto total, que alcanzaría el 23,8% del PIB.

En ese escenario, no se cumpliría la meta original del Estado, que contemplaba un déficit de -1,1%, ya que la proyección actual lo sitúa en -2,7%.

“El escenario proyectado en el informe de la Dipres muestra un desvío de la meta de BE por US$6.313 millones (1,6% del PIB), lo que podría traducirse en mayores requerimientos de financiamiento”, alertó el organismo. En la práctica, esto implica que el Estado podría verse obligado a aumentar su endeudamiento para cubrir esa brecha.

CFA alerta por riesgos relevantes en las proyecciones de ingresos fiscales

El Consejo advirtió además riesgos relevantes en las proyecciones de ingresos fiscales. “Se contemplan nuevamente crecimientos elevados respecto de la evolución estimada de la actividad económica, lo que introduce incertidumbre respecto de su cumplimiento efectivo”.

Los tres riesgos que contempla la entidad son:

  • Menor crecimiento de la economía: este año se podría recaudar menos impuestos de los calculados por el Gobierno, debido a que la economía del país no está creciendo al ritmo proyectado.
  • Ley de Cumplimiento Tributario (LCT): pese a que esta ley busca reducir la evasión de impuestos, la entidad advierte que las proyecciones de recaudación son poco realistas en comparación con lo analizado por el Fondo Monetario Internacional (FMI).
  • Impuesto Sustitutivo de Impuestos Finales (ISIF): el Consejo advirtió que este impuesto especial para las empresas reducirá lo que se podrá recaudar en el futuro.

Adicionalmente, se suma el factor externo del conflicto en Medio Oriente, que ha provocado un aumento en el precio de los combustibles, lo que podría tener “efectos adversos” en el desempeño de los ingresos fiscales y generar presiones inflacionarias en el país.

La meta de gasto público fijada para este año podría no cumplirse

La administración vigente aseguró que hará que el gasto público crezca solo un 1,7%, por debajo del 3,5% de la gestión anterior. Sin embargo, el CFA señaló que las proyecciones del Gobierno solo contemplan los “gastos ya comprometidos”, sin considerar la posibilidad de nuevas inversiones.

Además, la Ley de Reajuste del Sector, que busca aumentar los sueldos de los funcionarios, tiene un costo total de US$1.668 millones y todavía no se ha informado de dónde se financiará.

La deuda bruta del país podría crecer hasta cerca del 45% del PIB en 2030

Respecto de las proyecciones para el período 2027-2030, la entidad alertó que habrá una “persistencia de déficits estructurales”, que se reducirán en 2030 a -1,1%, pero no llegarán a 0%.

Según el CFA, lo anterior implica que habrá un “nulo espacio de gasto adicional respecto de lo ya comprometido en el mediano plazo”.

Agregó que, además, “esto iría acompañado de un incremento de la deuda bruta hacia el final del período hasta un 43,4% del PIB, acercándose al nivel prudente de 45%“.

Por último, explicó que “el escenario proyectado considera una progresiva disminución de los activos del Tesoro Público, actualmente en niveles muy inferiores a los recomendados por el FMI, lo que limita la capacidad de respuesta ante eventuales crisis que impacten negativamente a las finanzas públicas”.

Revisa las medidas recomendadas por la CFA

Para evitar el escenario proyectado, el consejo entregó una serie de 10 recomendaciones al Gobierno:

  • Materializar una senda de convergencia fiscal hacia un equilibrio estructural que sea realista, pero exigente, orientada a cumplir las metas fiscales que se establezcan, y consistente con asegurar una trayectoria de la deuda pública que se estabilice por debajo de su nivel prudente, en 45% del PIB. De igual manera, el Consejo resalta nuevamente la necesidad de un acuerdo amplio en pos de la sostenibilidad fiscal, que incluya al Ejecutivo y al Congreso, para mantener y fortalecer la credibilidad de la regla fiscal.
  • Mejorar la estimación y el monitoreo de los ingresos fiscales para reducir sesgos en sus proyecciones. El Consejo considera fundamental corregir las falencias en las proyecciones de ingresos fiscales, que han evidenciado sobreestimaciones reiteradas que se han traducido en mayores niveles de gasto público compatible con las metas de BE e incumplimiento de metas. En particular, recomienda fortalecer los procesos de estimación y monitoreo de los ingresos fiscales, incorporando mecanismos formales de evaluación de errores de proyección y análisis sistemáticos de los determinantes de la recaudación.
  • Frente a desvíos de la meta, asegurar mecanismos de corrección oportunos, ejecutables y monitoreables. Asimismo, el CFA reconoce que determinadas acciones requieren procesos legislativos que pueden extenderse más allá de un ejercicio presupuestario, casos en que “sus eventuales efectos fiscales no debieran incorporarse en las proyecciones hasta que las respectivas reformas hayan sido aprobadas”.
  • Articular de manera equilibrada cuatro fuentes de financiamiento para la consolidación fiscal de mediano plazo: i) mayor crecimiento tendencial, ii) ganancias de eficiencia permanente en los gastos, iii) reducción de evasión y elusión tributaria y iv) nuevos ingresos tributarios.
  • Establecer ajustes de gastos o ingresos que permitan mejorar el balance fiscal de manera permanente.
  • Elaborar un diagnóstico integral y fortalecer el marco fiscal de mediano plazo. Para ello sugiere una revisión de complementos a la metodología de la programación financiera de mediano plazo, ya que esta incorpora solo los gastos comprometidos, sin considerar gastos probables.
  • Realizar de manera integral e idealmente en una única instancia, los ajustes metodológicos necesarios en la regla fiscal, a fin de evitar modificaciones frecuentes. Esto, considerando los desafíos en estabilidad y consistencia en el cálculo de los ingresos estructurales, especialmente en el ajuste cíclico de los ingresos del cobre y en el cálculo de los parámetros estructurales y la necesidad de fortalecer el marco de funcionamiento de la regla dual cuando el nivel de deuda se encuentra cercano al nivel prudente.
  • Mantener el actual nivel de deuda prudente en 45% del PIB, ya que este umbral responde a factores estructurales de la economía chilena. El Consejo advierte que su modificación, sin cambios previos en esos factores, podría debilitar su rol disciplinario al facilitar la continuidad de déficits estructurales persistentes.
  • Avanzar en estrategia de gradual de fortalecimiento del FEES, orientada a enfrentar eventuales crisis futuras, así como del FRP para abordar las presiones de gasto asociadas al proceso de envejecimiento de la población. “De materializarse la proyección del precio del cobre de la Dipres, la cual muestra que dicho precio se mantendría por encima del precio de referencia hasta 2029, el Consejo considera que los mayores ingresos fiscales derivados de esa trayectoria no deberían traducirse en mayor gasto, sino que deberían orientarse prioritariamente hacia el ahorro o la reducción de deuda”, dice en el informe.
  • Incorporar el principio de “cumplir o explicar” respecto de sus recomendaciones de carácter no vinculante, con el propósito de fortalecer los estándares de rendición de cuentas. Así, cuando el CFA formule recomendaciones, el Ministerio de Hacienda o la Dipres debería pronunciarse formal y públicamente sobre su análisis. En caso de no acogerlas total o parcialmente, debería fundamentar las razones de la decisión.