Nicolás Zepeda rompe en llanto, vuelve a negar haber matado a Narumi y enfrenta alegatos finales: “La amé profundamente”

Por CNN Chile

25.03.2026 / 07:57

{alt}

En el séptimo día del juicio, el chileno insistió en que no mató a la joven japonesa y defendió sus versiones ante el tribunal. La jornada cerró con el inicio de los alegatos de la familia, que sostuvo que la joven no se suicidó y que fue víctima de un hombre que no soportó perder el control.


El séptimo día del juicio contra Nicolás Zepeda en Francia quedó marcado por el cierre de su último interrogatorio ante el tribunal, una nueva negativa a haber matado a Narumi Kurosaki y un quiebre emocional en sala, justo antes del inicio de los alegatos finales.

Según reportó desde Francia el periodista de CHV Roberto Cox, una de las primeras tensiones de la jornada surgió cuando el juez cuestionó la explicación de Zepeda sobre las razones de su viaje a Besanzón. “Es raro que por azar, sabiendo que no la están pasando bien con Narumi, que usted haya buscado un postgrado en Besanzón”, le planteó.

Durante esta última ronda de preguntas, el chileno respondió sobre su permanencia en la habitación 106 y sobre lo ocurrido cuando los amigos de Narumi golpearon la puerta. En ese contexto, sostuvo que intentó evitar una discusión y que ambos procuraron llevarse bien, aun sabiendo que ese acercamiento sería pasajero.

“Pasé días intentando cruzarla, al fin pude hacerlo. Estábamos contentos. No quería provocar una discusión. Intentamos llevarnos bien sabiendo que eso era efímero”, declaró.


Lee también:Revelan nuevos detalles sobre caso Nicolás Zepeda en Francia, habría entrado a la residencia de Narumi vestido de negro y con guantes


El tribunal también lo interrogó sobre un masaje que le habría hecho a Narumi. Consultado por el momento en que ocurrió, Zepeda respondió que fue “justo antes de irme. Después que golpearan la puerta”. Esa afirmación choca con la hipótesis de la investigación, que plantea que a esa hora la joven japonesa ya estaba muerta.

Más adelante, insistió en que se fue de la habitación porque Narumi se lo pidió. “Estaba herido porque me estaban escondiendo. Me di cuenta que eso no iba a funcionar. Y me voy, agarro mis cosas y me voy”, afirmó. También dijo que no entendía qué pasaba por la cabeza de Narumi al pedirle que se retirara a esa hora, pero que no dudó en hacerlo.

Uno de los momentos más tensos de la audiencia llegó con las preguntas de Sylvie Galley, abogada de la familia Kurosaki. Cuando le preguntó qué sentía por Narumi, Zepeda respondió: “La veo en mis sueños. Veo que me acompaña en un camino. Continuar a verla a veces es una manera de estar presente”.

En esa misma línea, insistió en su inocencia. “Yo no maté a Narumi. No la maté”, reiteró. “La amé profundamente. Soy incapaz de hacerle daño”, agregó ante la querellante.

Zepeda también reconoció que mintió en parte de sus declaraciones, aunque intentó justificarlo. “No estoy orgulloso de haber mentido. Me han reprochado tantas cosas. Me quieren tratar de mentiroso, no importa. Mentí pero al menos sirvió para algo”, sostuvo. Cuando le preguntaron para qué había servido, respondió que permitió llegar hasta este punto y realizar más verificaciones.

En otro pasaje, aseguró que la acusación ha sido “un infierno desde el principio” y reiteró que nunca supo qué pasó con Narumi. “Nunca vamos a saber porque no soy yo. Ya hice de todo”, dijo.

Hacia el final de su intervención, el chileno rompió en llanto y no pudo seguir hablando. De acuerdo con lo relatado por Cox, se sentó con las manos en la cara, dando por terminado su último interrogatorio. Este miércoles tendrá la posibilidad de pronunciar sus últimas palabras antes de la sentencia.

Tras ello comenzaron los alegatos de Sylvie Galley, representante de la familia Kurosaki y de Arthur del Piccolo. En el arranque de su intervención, la abogada fijó con dureza la tesis de la parte querellante: “La familia Kurosaki espera 10 años para saber dónde está su cuerpo. Esto es más que un expediente. Más allá de eso había una joven japonesa. No se suicidó. Un hombre que ella había amado no soportó que escape de su control”.