En la última década, Perú ha cambiado de presidente con una frecuencia inédita en la región. En ese contexto, José Jerí se convierte en el séptimo mandatario consecutivo que no logra completar su período.
(CNN Español) —Eran los primeros minutos del 10 de octubre pasado cuando José Jerí, hasta entonces presidente del Congreso de Perú, asumió la presidencia del país sudamericano. Momentos antes, el propio Congreso había destituido a Dina Boluarte como jefa de Estado, tras considerar que tenía “incapacidad moral permanente” para seguir en el cargo luego de una serie de escándalos y críticas a su gestión.
Durante su primer discurso, Jerí prometió priorizar al combate a la inseguridad pública —una de las principales preocupaciones entre los peruanos y motivo de fuertes cuestionamientos hacia Boluarte— y dar pasos para resolver lo que definió como “una crisis política constante que pareciera no tener fin”, marcada por “gobiernos que no terminan su mandato, instituciones debilitadas y una ciudadanía cansada”.
Jerí, sin embargo, no pudo cumplir esas promesas. A poco más de cuatro meses de que asumiera la presidencia, el Congreso aprobó este martes censurarlo, con lo que perdió su condición de cabeza del Parlamento y, en automático, de titular del Ejecutivo. Con ello, Jerí se convirtió en el quinto mandatario removido por el Parlamento en este siglo, luego de Alberto Fujimori, Martín Vizcarra, Pedro Castillo y Dina Boluarte.
La censura se produjo luego de semanas de cuestionamientos a Jerí por reuniones que tuvo con el empresario chino Zhihua Yang, fuera de su agenda oficial, a fines de diciembre y comienzos de enero.
José Jerí se convierte en el séptimo presidente consecutivo de Perú que no logra completar su mandato
En la última década, Perú ha cambiado de presidente con una frecuencia inédita en la región. Solo uno de los mandatarios recientes logró completar su periodo.

Estos encuentros en un restaurante y una tienda de Yang, que se tornaron en un escándalo conocido como “chifagate”, generaron una investigación de la Fiscalía y dudas sobre la posible injerencia de Yang en decisiones y contratos de gobierno, algo que Jerí rechazó ante el Congreso y en entrevistas con medios. En varias oportunidades, el destituido mandatario negó haber cometido algún acto indebido, aunque se disculpó por la forma en la que se reunió con Yang.
“Es preciso señalar que ni ese día u otro me ha solicitado algún tipo de pedido o apoyo o que interceda por él o por terceros”, dijo Jerí en un video publicado el 18 de enero en la cuenta de X de la Presidencia de Perú.
“Una de las cosas que aprendí en mi casa y que define mi personalidad es que hay que saber reconocer los errores y saber pedir disculpas. Por ello, a todo peruano que me está viendo en este momento, admito mi error y pido las disculpas públicas por haber ingresado de la manera que lo hice, encapuchado, y que ello haya dado pie a generar suspicacias y dudas sobre mi comportamiento”, agregó entonces.
En medio de la discusión en el Congreso este martes, una fuente de la Fiscalía dijo a CNN que la institución abrió otra investigación a Jerí por posible tráfico de influencias agravado por la contratación de nueve mujeres en el Palacio de Gobierno durante los últimos meses.
CNN contactó a Jerí para pedir comentarios y espera respuesta.
Funcionario y militante de Somos Perú
Jerí, abogado de 39 años, fue el octavo presidente de Perú en solo 10 años. Ollanta Humala, quien gobernó de 2011 a 2016, fue el último mandatario que logró tener un período completo. Su sucesor, Pedro Pablo Kuczynski, renunció al cargo en 2018, mientras que Martín Vizcarra fue destituido por el Congreso en 2020. A continuación siguieron las presidencias interinas de Manuel Merino y Francisco Sagasti, la elección de Pedro Castillo en 2021 y su destitución en 2022, el posterior ascenso de Boluarte y, finalmente, el breve mandato de Jerí.
Antes de asumir como jefe del Ejecutivo y congresista en Perú, ocupó diversos cargos tanto en el sector privado como en el público, de acuerdo con su declaración de intereses.
En el sector privado, fue abogado en MB Ingenieros Asociados y es integrante de la Sociedad Peruana de Derecho. En el público, de 2013 a 2016 fue funcionario técnico en el Congreso, de 2017 a 2018 fue asistente legal en la municipalidad distrital de Lince y de 2019 a 2020 tuvo varios puestos en el gobierno regional de Ancash, entre ellos, secretario general, abogado de la Procuraduría Pública y procurador.
Dentro de la política, es miembro del Partido Democrático Somos Perú, una fuerza fundada en la década de los 90 en la que ha sido personero legal alterno, primer vicepresidente, secretario nacional de Juventudes y secretario nacional de Doctrina, Capacitación y Formación Política. Como candidato de Somos Perú, compitió y ganó un asiento como congresista en las elecciones de 2021.
Un congresista con polémicas
Durante su campaña para el Congreso por el distrito electoral de Lima, Jerí hizo propuestas en temas como educación, combate a la corrupción y migración, según lo dio a conocer en su cuenta de Instagram.
En educación, propuso fortalecer la formación técnica y aumentar la inversión en infraestructura. En combate a la corrupción, planteó sancionar con “muerte civil” a los funcionarios que recibieron alguna sentencia. Y en migración, llamó a expulsar de Perú, sin posibilidad de retorno, a los extranjeros sin documentos o que cometieran delitos en el país. “La casa se respeta”, dijo.
Ya como congresista —un asiento que alcanzó con 11.654 votos, según su sitio oficial—, Jerí formó parte de una comisión que investigó posibles irregularidades por parte de un grupo de empresas chinas con contratos con el Estado. El órgano parlamentario concluyó entonces que las compañías señaladas habían actuado “como un engranaje facilitador” en diversos procesos contractuales.
En julio de 2025, fue elegido presidente del Congreso. Su elección generó controversia en ese momento porque Jerí enfrentaba una acusación por un presunto caso de violación sexual. La Fiscalía abrió una investigación a raíz de la denuncia que una mujer presentó en enero, pero decidió archivarla en agosto por falta de pruebas. Por su parte, Jerí reiteradamente ha rechazado los hechos que se le atribuyen.
Cuando tenía tres meses al frente del Congreso, las presiones contra Boluarte y su eventual destitución abrieron el camino para que Jerí llegara a la cabeza del gobierno de Perú. Desde ahí, se reunió con otros mandatarios, prometió seguridad a los peruanos y poner fin a las crisis políticas en el país. El escándalo del “chifagate”, sin embargo, cortó de tajo las intenciones de Jerí para el país, que mientras tanto avanza hacia las elecciones del 12 de abril, en las que los peruanos votarán por un nuevo presidente.
Con información de Jimena De La Quintana y Claudia Rebaza.