Irán acusa a EE.UU. e Israel de “agresión armada” y anuncia que responderá con todo su poder: “Nuestra respuesta será decisiva”

Por Michel Nahas Miranda

28.02.2026 / 06:44

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El Ministerio de Asuntos Exteriores iraní afirmó que los ataques constituyen una violación a la Carta de la ONU, acusó a Washington y al “régimen sionista” de atacar infraestructura militar y civil, y aseguró que sus fuerzas armadas están preparadas para responder.


El Ministerio de Asuntos Exteriores de la República Islámica de Irán condenó los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel contra su territorio y los calificó como una “agresión armada” que viola el derecho internacional.

En una declaración oficial, Teherán sostuvo que los bombardeos afectaron “una serie de objetivos, infraestructura de defensa y sitios civiles en varias ciudades del país”, lo que, a su juicio, constituye una grave vulneración de la soberanía y la integridad territorial iraní.

El comunicado señala que la ofensiva se produjo en medio de un proceso diplomático en curso y afirma que Irán había participado en negociaciones para demostrar “la ilegitimidad de cualquier pretexto para la agresión”. Según la cancillería iraní, el país hizo “todo lo necesario para evitar la guerra”, pero ahora considera que es momento de “defender la patria y enfrentar la agresión militar del enemigo”.

Teherán sostuvo que sus fuerzas armadas responderán “con autoridad” y emplearán “todo su poder y recursos” para repeler los ataques.

En el plano jurídico, el gobierno iraní argumentó que la ofensiva vulnera el Artículo 2, Párrafo 4, de la Carta de las Naciones Unidas, que prohíbe el uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de un Estado. Asimismo, invocó el Artículo 51 de la misma carta, que reconoce el derecho a la legítima defensa ante un ataque armado.

La declaración también instó al Consejo de Seguridad de la ONU a adoptar “medidas inmediatas” frente a lo que describió como una amenaza a la paz y la seguridad internacionales. Irán pidió además a los Estados miembros de Naciones Unidas, en particular a los países de la región y a los integrantes del Movimiento de Países No Alineados, que condenen la ofensiva.

El comunicado concluye asegurando que la respuesta iraní será “decisiva” y que el país no se rendirá ante lo que considera una agresión extranjera.