Sobre el tono de su emplazamiento, el diputado afirmó que es correcto para lograr “provocar un remezón”. Además, añadió que, en tanto representante de la ciudadanía, “las circunstancias lo llevan a uno a hacer ese tipo de cosas”.
“Yo considero que no fui violento, hay cosas mucho más violentas”, enfatizó, calificando sus dichos como “una forma de legítima defensa del ciudadano al cual yo represento”. Pese a ello, reconoció que insultó al empresario.
Además, reiteró que no se va a retractar de lo que le dijo a Luksic y que no lo va a volver a hacer por cuando ya logró su objetivo de que “cualquier persona, no importa su nivel de riqueza ni de influencia, todos estamos sometidos al escrutinio soberano del pueblo, eso ya se cumplió”.
“Yo no creé ninguna bronca, esa bronca ya existía, yo lo único que hice a través de mis palabras fue ser un vehículo de esa rabia, un canalizador de la rabia que generó el ciudadano”, enfatizó.
"¿Qué hubiera ocurrido si en vez de que ella hubiera servido, Kast hubiera servido? Ahí tienes un mensaje de género absolutamente claro". Según Montecino, "estamos frente a una imagen y a una simbólica muy tradicional" que obliga al país a preguntarse empíricamente "quién cuida".