Luego de su esperanzadora participación en Wimbledon, donde fue semifinalista, Roger Federer decidió poner fin anticipado a la peor temporada de su carrera, marcada por las lesiones y sin títulos.
Y aunque se perdió los JJ.OO. de Río de Janeiro, el resto de los Masters 1000 y el US Open, el mejor tenista de la historia quiso regalarles a sus seguidores una hilarante película de la historia del tenis y con una promesa al final: “Nos vemos el 2017”.
El exministro de Hacienda abordó el triunfo de José Antonio Kast, el estado de la centroderecha tradicional y advirtió las complejidades fiscales de cumplir con un recorte de US$ 6.000 millones en 18 meses.