No ha transcurrido ni la mitad del Masters 1000 de París, pero la jugada del torneo seguramente será esta. Se enfrentaban los locales Gilles Simon y Benoit Paire, con triunfo para el primero 6-4, 4-6 y 6-1, cuando los asistentes fueron testigos de algo único.
Paire sirvió y la devolución a los pies de su rival, terminó con una volea única, muy alta, llena de efecto, y que tras pasar la red picó hacia el exterior de la cancha y en reversa.
Una jugada que si incluso lo más talentosos intentaran hacer, seguramente no conseguirían.
La Corte sostuvo que, en esta etapa, basta la “justificación” de los delitos y que la defensa no logró desvirtuar el peligro para la seguridad de la sociedad. También descartó que el artículo 324 del COT opere como excusa para el cohecho y apuntó al “carácter organizado” del presunto plan, además de las altas penas asociadas.