Johnny Herrera, portero de Universidad de Chile y la selección chilena, fue condenado a 41 días de reclusión nocturna tras quebrantar la condena que se le había impuesto.
El portero fue sentenciado a raíz de su participación en un atropello que resultó en la muerte de una estudiante universitaria.
El jugador en diciembre de 2013 condujo un vehículo pese a que existía una determinación de la justicia que se lo prohibía. Ahora se sometió a un procedimiento abreviado que determinó esta nueva sanción judicial en su contra.
La Corte sostuvo que, en esta etapa, basta la “justificación” de los delitos y que la defensa no logró desvirtuar el peligro para la seguridad de la sociedad. También descartó que el artículo 324 del COT opere como excusa para el cohecho y apuntó al “carácter organizado” del presunto plan, además de las altas penas asociadas.