Era fácil despejar, pero el camerunés del Schalke 04, Joel Matip, se complicó de manera inentendible para servir en bandeja el segundo gol del Shaktar Donetsk en la Europa League.
En lugar de hacer lo más fácil y reventar el balón con los piés, quiso bajarle la pelota a un compañero con la cabeza ante la presión del delantero. Además de tomar una pésima decisión, la ejecutó de manera nefasta.
Al final perdieron 0-3 en casa (0-3 global), y quedaron eliminados ante su público.
El exministro de Hacienda abordó el triunfo de José Antonio Kast, el estado de la centroderecha tradicional y advirtió las complejidades fiscales de cumplir con un recorte de US$ 6.000 millones en 18 meses.