El encuentro se disputará la próxima semana y contará con la presencia de 2 mil hinchas xeneizes.
Se acabó la polémica. Finalmente, los hinchas de Boca Juniors sí podrán decir presente en el partido ante Universidad Católica en el duelo del próximo martes por Copa Libertadores.
Si bien en un principio la Municipalidad de Las Condes, la Delegación Presidencial Metropolitana e incluso la UC buscaron que la hinchada xeneize no asistiera al encuentro en el Claro Arena, todo eso quedó atrás.
Este jueves se dio a conocer que se autorizó la presencia de 2.000 fanáticos de Boca, quienes podrán estar en las tribunas.
El duelo se disputará el martes 7 de abril a partir de las 20:30 horas y tendrá aforo completo.
En tanto, los fanáticos de la UC que están abonados en las ubicaciones que utilizará la hinchada de Boca —Ignacio Prieto alto y bajo— serán reubicados.
La determinación ocurrió tras una reunión en la Delegación Presidencial de la RM, hasta donde llegó el presidente de Cruzados, Juan Tagle, para conversar con el delegado Germán Codina. En la instancia se analizó el contingente necesario para resguardar la seguridad del evento deportivo.
“Sabemos que algunos eventos deportivos que tienen cierta connotación pudieran generar incidentes que pueden perjudicar la seguridad del vecindario, de las personas que viven en el entorno, que están circulando por la zona y, especialmente, nos interesa garantizar en un recinto que incluso no cuenta con vallas ni con segregación en la zona del público asistente hacia la cancha, con medidas que garanticen la integridad de los jugadores y de quienes puedan componer la barra visitante”, comentó Codina.
Cabe recordar que, inicialmente, Universidad Católica dio a conocer que no permitiría la presencia de la hinchada de Boca Juniors en el Claro Arena.
Sin embargo, la Conmebol -organizador de la Copa- exigió a la UC que debía contar con público de visita para el partido.
“Más allá de que nosotros discrepamos respetuosamente de lo que nos ha exigido Conmebol, hemos encontrado una muy buena disposición del Gobierno para entender la relevancia, que no solo para Universidad Católica, para el país y para el fútbol chileno tiene que este partido se pueda desarrollar de manera normal en un estadio como el Claro Arena, que es un estadio con una inversión de más de US$50 millones”, comentó Juan Tagle.