La artista cubanoestadounidense inauguró la edición 65 del certamen con clásicos de su catálogo, doble gaviota y una dedicatoria a Cuba en la Quinta Vergara.
Gloria Estefan fue la encargada de abrir la primera noche del Festival de Viña del Mar 2026 este domingo 22 de febrero, en un regreso a la Quinta Vergara marcado por el peso de su historia, un repertorio ampliamente reconocible y una recepción muy favorable del público.
La artista apareció como el primer número internacional de la jornada inaugural, tal como estaba previsto en la programación de esta edición
Respetada tanto por sus pares como por la crítica a lo largo de más de cinco décadas de trayectoria musical, a Estefan no solo se le ha descrito como una de las artistas latinas más influyentes en la historia, también se le ha premiado como tal. Y entre sus más de 350 galardones, destacan especialmente la Medalla Presidencial de la Libertad en 2015, el mayor honor civil en Estados Unidos y haberse convertido en la primera mujer latina en ingresar al Salón de la Fama de los Compositores (2023).
En marzo del año pasado, en tanto, Billboard la describió como “una fuerza arrasadora”, y la situó como la segunda mejor cantante pop de todos los tiempos, solo detrás de Shakira. Siete meses más tarde, sería propia colombiana quien le dedicaría unas sentidas palabras durante la entrega del Premio Personaje del Año Vanity Fair.
“Gloria, verte celebrar tus cincuenta años de carrera es ver la historia viva de la música latina y también la historia de los latinos en Estados Unidos y hasta dónde hemos llegado. Tu fuerza, tu talento, tu elegancia, tu alegría han inspirado a generación tras generación (…). Tu música es un legado para todos y para mí, en lo personal, tengo la suerte de que seas mi amiga”, manifestó.
De vuelta a Viña
Nacida en La Habana en 1957, emigró de Cuba junto a su familia con apenas tres años. Su gran giro profesional ocurrió a mediados de los 70, mientras estudiaba psicología en la Universidad de Miami. Tras conocer a Emilio Estefan (con quien más adelante contrajo matrimonio), se integró al grupo musical que él lideraba. El proyecto pasó a llamarse Miami Sound Machine y la alzó a ella como cantante principal.
El show comenzó a las 22:15, y desde el arranque dejó claro que, más que un espectáculo de riesgo o reinvención, sería una presentación construida sobre clásicos, experiencia escénica y manejo del ritmo de festival, con versiones acortadas de sus hits más conocidos y una banda capaz de sostener una puesta en escena amplia.
También hubo una lectura de trayectoria en la selección musical. El tramo ligado a su repertorio en español, especialmente el asociado a Mi Tierra, fue uno de los puntos que más espesor le dio al concierto. No solo por la respuesta del público, sino por lo que representa los primeros Premios GRAMMY de su carrera.
En esa línea, Con los años que me quedan apareció como uno de los momentos más emotivos de la noche. El show bajó revoluciones, la Quinta se llenó de luces de teléfonos y la transmisión reforzó ese tono íntimo con planos a su familia, incluido su esposo Emilio Estefan y su hija Emily Estefan, cuya presencia también fue destacada en la cobertura de prensa durante la jornada.
En términos estrictamente vocales, la presentación dejó sensaciones encontradas. La ídola mundial de la salsa conserva recursos de interpretación, manejo del público y desplante escénico, que llevaron a cautivar a la Quinta. Pero hubo partes, y así fue destacado en redes sociales, donde su voz sonó menos firme y registró desafinaciones atribuibles a un cansancio vocal por su larga trayectoria
La primera gran señal de respaldo de la Quinta llegó a las 23:17, cuando recibió la Gaviota de Plata. Minutos después, uno de los tramos más comentados de la noche se produjo con la introducción de Cuba Libre, cuando Estefan dedicó palabras a Cuba y dijo: “Ustedes hoy son mi país”, una frase que marcó uno de los momentos más emotivos del show y que fue recogida por medios nacionales en sus coberturas de la jornada.
Dicho segmento tuvo, además, el momento más viral de la noche, cuando el periodista José Antonio Neme subió al escenario y bailó junto a la artista.
Antes de interpretar Raíces, su último triunfo en los GRAMMYs, Estefan también introdujo una reflexión sobre el amor. “Son pensamientos sencillos y profundos que todos necesitamos recordar, especialmente para las personas que tanto amamos. Las cosas que nos llevamos de la vida no son el dinero, pertenencias. Lo que uno tiene es el amor”, antes de cantar Raíces, escrita por su esposo Emilio y homónima del trabajo con el que ganó el GRAMMY 2026 en la categoría Best Tropical Latin Album.
Más tarde, a las 23:40, llegó la Gaviota de Oro, consolidando una recepción ampliamente favorable del público y un beso en pleno escenario con su esposo.
Al final, fue una apertura de festival con peso propio. Gloria Estefan no estuvo impecable en lo vocal durante todo el show, pero sí sostuvo la noche con oficio, presencia escénica y un repertorio que la Quinta conoce y siente. Con eso le bastó para firmar un arranque de Viña 2026.