A la hinchada rival no le quedó otra que aplaudir de pie al portugués, que lleva anotando en 10 jornadas consecutivas en la máxima competición de clubes de Europa.
"¿Qué hubiera ocurrido si en vez de que ella hubiera servido, Kast hubiera servido? Ahí tienes un mensaje de género absolutamente claro". Según Montecino, "estamos frente a una imagen y a una simbólica muy tradicional" que obliga al país a preguntarse empíricamente "quién cuida".