Un niño taiwanés (12 años) tuvo la mala fortuna de tropezarse frente a una pintura en la muestra artística “Las caras de Leonardo: Imágenes de un genio”, que se presenta en Taipei.
La obra al óleo es de autoría del italiano Paolo Porpora y tiene una antigüedad de 350 años, pero ahora presenta un orificio del porte de un puño en la parte inferior.
Afortunadamente para el pequeño y su familia, los organizadores confirmaron que no pedirán que pague los costos de la restauración y que la obra estaba asegurada.
"¿Qué hubiera ocurrido si en vez de que ella hubiera servido, Kast hubiera servido? Ahí tienes un mensaje de género absolutamente claro". Según Montecino, "estamos frente a una imagen y a una simbólica muy tradicional" que obliga al país a preguntarse empíricamente "quién cuida".