Josie Zetz, es el nombre de una niña de 11 años que simuló su matrimonio para que su padre que padece de cáncer pudiera asistir y acompañarla rumbo al altar.
La idea de realizar esta ceremonia ficticia fue de un amigo de la menos quien realizó todos los arreglos de la “boda” 72 horas antes de que ocurriera, asimismo; les hizo un video y una galería de fotos.
El video y las fotografías se convirtieron en virales en Internet.
"¿Qué hubiera ocurrido si en vez de que ella hubiera servido, Kast hubiera servido? Ahí tienes un mensaje de género absolutamente claro". Según Montecino, "estamos frente a una imagen y a una simbólica muy tradicional" que obliga al país a preguntarse empíricamente "quién cuida".