Un hombre logró escapar de un peligroso accidente luego de que el camión que lo intentó adelantar sufrió la pérdida de uno de sus ejes, cayendo en la otra vía del puente Tapan Zee, en Estados Unidos.
Gracias a sus reflejos, logró frenar y dar un pequeño movimiento hacia la izquierda, evitando ser aplastado por la enorme carga. Todo quedó grabado en la dashcam del vehículo, usadas popularmente para registrar este tipo de incidentes como método de prueba para determinar responsabilidades.
La Corte sostuvo que, en esta etapa, basta la “justificación” de los delitos y que la defensa no logró desvirtuar el peligro para la seguridad de la sociedad. También descartó que el artículo 324 del COT opere como excusa para el cohecho y apuntó al “carácter organizado” del presunto plan, además de las altas penas asociadas.