Un grupo de luchadores con raíces samoanas llevaron a cabo el ritual.
Una sala repleta, se estremeció con la realización de esta ceremonia tribal.
Evidentemente la emotiva situación se vivió en Nueva Zelanda.
En la ciudad de Auckland se realizó el último adiós para el deportista.
Los estudiantes le dedicaron la tradicional danza maorí a su maestro muerto inesperadamente.
Levi quiso darle una sorpresa a su abuela el día de su cumpleaños.
De visita en Nueva Zelanda, la cantante recibió este personalizado rito maorí.
"¿Qué hubiera ocurrido si en vez de que ella hubiera servido, Kast hubiera servido? Ahí tienes un mensaje de género absolutamente claro". Según Montecino, "estamos frente a una imagen y a una simbólica muy tradicional" que obliga al país a preguntarse empíricamente "quién cuida".