El conflicto en Medio Oriente no solo impactará el precio de los combustibles, sino que también podría afectar el valor de los alimentos.
El conflicto en Medio Oriente generará efectos no solamente en el alza del precio de los combustibles, sino que también podría impactar en el valor de los alimentos, especialmente en productos frescos como frutas y verduras, debido a su alta dependencia del transporte.
Ante este panorama, surge la pregunta: ¿es posible alimentarse de manera saludable a pesar de que aumente el costo de la vida? Según la directora de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad de los Andes, Eliana Reyes, sí es posible, siempre que se adopten ciertas estrategias al momento de elegir los alimentos.
“Cuando suben alimentos como el tomate, la lechuga o la palta, no es necesario eliminarlos completamente, sino buscar alternativas dentro del mismo grupo que sean más económicas”, explicó.
En cuanto a las verduras, entre los productos que podrían encarecerse más rápido están el tomate, la lechuga o el brócoli. Sin embargo, existen opciones más accesibles:
- Lechuga, repollo o espinaca.
- Tomate: zanahoria o betarraga rallada.
- Brócoli/coliflor: zapallo o acelga.
“Verduras como el repollo o la zanahoria son más económicas, duran más tiempo y permiten reducir el desperdicio en el hogar”, comentó la experta.
Además, señaló que el alza también podría afectar frutas como la palta, las uvas o aquellas fuera de temporada.
“Priorizar frutas de estación como plátano, manzana o pera. En cuanto a la palta, esta se puede reemplazar por huevo o preparaciones en base a legumbres. La clave está en evitar frutas importadas o fuera de temporada; las frutas de temporada no solo son más baratas, sino que también tienen mejor calidad nutricional”, sugirió.
Otros alimentos que también podrían subir son el pan, los lácteos o la carne. En estos casos, se recomienda:
- Incorporar más legumbres como lentejas, porotos o garbanzos.
- Usar el huevo como proteína principal algunos días.
- Preferir preparaciones caseras y rendidoras.
Para enfrentar el alza de precios, la planificación también es fundamental.
“Organizar un menú semanal, comprar con lista y elegir alimentos versátiles permite mantener una alimentación equilibrada sin aumentar el gasto. Con buenas elecciones, es posible cuidar la salud sin afectar el presupuesto”, concluyó.