Los vehículos que no cumplan con la normativa se arriesgan a multas que varían entre 1 y 1,5 UTM.
El CFA advirtió que se podría concretar "el cuarto incumplimiento consecutivo de la meta de Balance Estructural (BE), que incluso podría ser de un nivel mayor a lo proyectado debido a riesgos de desviaciones en los ingresos y gastos fiscales".