Tras los actos vandálicos ocurridos tras la marcha estudiantil, dentro de los cuales destacó los daños sufridos en la iglesia de la Gratitud Nacional, el ministro del Interior visitó a los sacerdotes y recorrió el lugar.
Luego de ello realizó un punto de prensa donde condenó los actos vandálicos ocurridos, pero aseguró que más represión o leyes no solucionarán el problema.
Además, expresó la condena del Gobierno hacia estos actos, que “esto no puede ser sano como sociedad”.
Consultado por su relación con la iglesia, Mario Fernández aseguró que estaba en ese lugar “no como católico sino que como ministro del Interior”.
"¿Qué hubiera ocurrido si en vez de que ella hubiera servido, Kast hubiera servido? Ahí tienes un mensaje de género absolutamente claro". Según Montecino, "estamos frente a una imagen y a una simbólica muy tradicional" que obliga al país a preguntarse empíricamente "quién cuida".