Perú hizo la hazaña de dejar eliminado a Brasil, pero con polémica. Y es que el cuadro del Rimac venció al Scratch con un gol viciado, puesto que Raúl Ruidíaz la mandó al fondo con la mano.
Una anotación que ha dado vuelta al mundo, ya que los mismos árbitros se reunieron en la cancha para decretar si era o no gol, donde terminaron validando la anotación.
Tras partido, y luego de ver varias veces la repetición donde se confirmaba la jugada ilícita, el peruano lanzó otra polémica, al dar su visión del gol. “La pelota me choca en el muslo, no entiendo la polémica”, sentenció.
La Corte sostuvo que, en esta etapa, basta la “justificación” de los delitos y que la defensa no logró desvirtuar el peligro para la seguridad de la sociedad. También descartó que el artículo 324 del COT opere como excusa para el cohecho y apuntó al “carácter organizado” del presunto plan, además de las altas penas asociadas.