Diversos inconvenientes por la anunciada interrupción de suministro.
A raíz de las lluvias del pasado jueves, Aguas Andinas y la intendencia hicieron el llamado a juntar agua de manera preventiva ante una eventual interrupción del suministro.
Más tarde, el alza observada en la turbiedad del agua del río Maipo, que incrementó un 76000%, derivó en el anuncio de que este viernes el agua potable sería cortada en varios sectores de Santiago.
Así, durante la jornada, el intendente de la región Metropolitana, Claudio Orrego, responsabilizó a la empresa y acusó que no ha hecho las inversiones suficientes para adaptarse a los nuevos requerimientos frente a las lluvias.
Esto fue desmentido por el gerente corporativo de Aguas Andinas, Eugenio Rodríguez, afirmando que han invertido más de 2 mil millones de dólares desde el año 2000 a la fecha.
Con todo, fueron 650 mil hogares los que suspendieron el servicio. La ley, en tanto, no obliga a la empresa a compensar a los consumidores.
El CFA advirtió que se podría concretar "el cuarto incumplimiento consecutivo de la meta de Balance Estructural (BE), que incluso podría ser de un nivel mayor a lo proyectado debido a riesgos de desviaciones en los ingresos y gastos fiscales".