“No importa cómo entra, sino cómo sale”: resumen de los ministros que tratan de defender la reforma constitucional. No es un buen argumento. Esto es un tema de principios. Si hubieran tenido los votos, esa es la nueva Constitución que tendríamos. Una donde cualquier presidente, actual o futuro, podría durante 240 días detener, exiliar, requisar, revisar comunicaciones.
“No importan las facultades, sino cómo se ejercen”. Pero no se legisla para ángeles y quien reclama para sí una facultad es para usarla en toda su extensión. ¿Cuándo? Lo juzgará quien gobierne.
“No puede ser autoritario quien fue electo democráticamente”. Pregunten a Chávez o a Bukele. “Habrá una ley orgánica con las bajadas y siempre estará el Congreso”. ¿Y cuando un autoritario tenga mayoría?
Pesos y contrapesos. No se debe evitar el control de tribunales, aunque frustre lo que deciden: es el refugio en una democracia. No hay que elegir entre un país libre o seguro, sino LIBRE Y SEGURO.
Vayan a las poblaciones, dijo el ministro Arrau. Claro, si es por popularidad, gana la pena de muerte, lejos, y eso no la hace correcta. Y quienes hoy no pueden salir de sus casas se van a sentir frustrados si sacrifican libertad y no obtienen más seguridad.
¿Por qué es tan inútil todo? Nada de lo que se oiga se podría usar en una causa judicial. Ningún detenido bajo las normas del nuevo estado de excepción podrá ser puesto en un tribunal para iniciar una causa, porque el monopolio de la investigación lo tiene Fiscalía.
¿Y cuántas investigaciones de Fiscalía previas a la declaración de un estado de excepción se van a frustrar ante el aviso de que se empezarán a escuchar desde el Ejecutivo las comunicaciones?
Cierto, una democracia es más lenta que una dictadura. Esa pausa, esa necesidad de acordar permite no caer en el abismo.
Queda la preocupación sembrada de cómo presentaron un proyecto así. Tanta preocupación por la intimidad de las cuentas corrientes y tan poca para las comunicaciones personales.
No hay fin que justifique cualquier medio. Bueno, recordar al británico Acton, que nos advierte de un peligro: “El poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente”. Que nuestros políticos recuerden, alguien lo dijo… son solo hombres.
Lo más leído
- Hitler Mussolini se perfila como alcalde en Perú tras ganar por solo 25 votos
- Detienen a sujeto acusado de robar en zona afectada por aluvión en San Carlos de Apoquindo
- Sismo de mediana intensidad se registra la mañana de este viernes cerca de Colchane: ¿Cuál fue su magnitud?
- Ministro de Grange asegura que situación por aluvión en Las Condes "ya está controlada": Además apuntó a tener vías despejadas a fines de esta semana
- Tras aluvión: MOP informa que mayor afectación en conectividad ocurrió en San Carlos de Apoquindo y en Camino a Farellones