Finalmente, Arabia Saudita ha admitido que el periodista Jamal Khashoggi fue asesinado en el consulado saudí en Estambul. Khashoggi, un crítico del régimen, entró a pedir un certificado para casarse al día siguiente.
Pero jamás salió de allí. Según han reconstruido informes de inteligencia, se le había preparado una trampa. 15 agentes de los servicios secretos llegaron a Estambul para participar del crimen, en que Khashoggi fue cruelmente torturado y descuartizado.
La monarquía saudí es una de los regímenes más opresivos del mundo. Una monarquía absoluta en que no hay Parlamento, partidos políticos, sindicatos, ni libertades civiles. En que las mujeres no pueden salir de su casa sin compañía o sin velo, so pena de ser arrestadas por la policía religiosa. La blasfemia y la homosexualidad se castigan con pena de muerte; también el adulterio, con muerte por lapidación.
Son los mismos castigos que aplica Estado Islámico (EI), aunque occidente, claro, ha sido mucho más benévolo con la tiranía saudí, aliada de Estados Unidos y, claro, poseedora de un quinto de las reservas mundiales de petróleo.
Un dato fundamental a la hora de ver qué tan duras son las sanciones de la comunidad internacional hacia el régimen que ha perpetrado este horrible asesinato.
Lee también: Buscan cuerpo de periodista Jamal Khashoggi en un bosque de Turquía
Lo más leído
- The Rolling Stones lanzan podcast narrado por Norah Jones antes del estreno de "Foreign Tongues"
- Jim Carrey negocia su regreso como el Grinch para una secuela del clásico navideño de 2000
- La confesión del sicario juvenil de Loncoche: "Lograron darme cerca de 30 lucas en efectivo (...) estoy un poco arrepentido"
- Encuentran grabación perdida de The Beatles en "Top of the Pops" de 1964 y será restaurada
- "Estas vacaciones vacúnate en el Metro": Minsal y tren subterráneo lanzan estrategia para inoculaciones contra la influenza