En primera instancia Sergio Jadue arriesgaba 40 años de prisión debido al escándalo de corrupción en la FIFA, razón por la que el FBI lo detuvo y el ex dirigente chileno admitió haber recibido al menos 1,5 millones de dólares en concepto de soborno.
Al declararse culpable, Jadue evitó la máxima pena de presidio, razón por la cual la Fiscalía de neoyorkina apunta, según publica El Mercurio, que “los demandados enfrentan penas máximas de 20 años de cárcel por conspiración de fraude electrónico y lavado de dinero”.
"¿Qué hubiera ocurrido si en vez de que ella hubiera servido, Kast hubiera servido? Ahí tienes un mensaje de género absolutamente claro". Según Montecino, "estamos frente a una imagen y a una simbólica muy tradicional" que obliga al país a preguntarse empíricamente "quién cuida".