Roxette emociona a Chile con Lena Philipsson al frente
Por Trinidad Barros
23.04.2026 / 13:40
Roxette volvió a Chile con Per Gessle al frente y Lena Philipsson ocupando el lugar de Marie Fredriksson. Dos horas de clásicos y un público que viajó a sus mejores recuerdos.
Esta semana se concretó la cuarta visita de Roxette a nuestro país. El dúo sueco que nos acompaña desde los 80s llegó con Per Gessle al mando y con Lena Philipsson asumiendo el rol que alguna vez fue de Marie Fredriksson, esa voz insustituible que ya no está con nosotros.
Y Lena lo hizo muy bien. Se lució con un registro vocal increíble y un desplante escénico que conquistó al público desde el primer segundo, la cantante sueca demostró estar a la altura de semejante responsabilidad.
El show arrancó a las 9:15 de la noche con una formación de 8 músicos en escena, visuales de fondo y los primeros acordes de The Big L. El público, mayoritariamente sobre los 40, se puso de pie desde el primer minuto.
Per Gessle se mostró jovial, cercano y genuinamente feliz con el reencuentro. En un momento se dirigió al público con una frase que lo dice todo: “¿Se saben las canciones? ¡Cántenlas! ¿No se las saben? ¡Cántenlas igual como les salga!”. También reconoció que llevaban mucho tiempo sin venir a Chile y presentó a Lena como su nueva compañera de escenario, destacando que era su primera vez en el país.
Fueron dos horas de clásicos sin pausa. Sleeping in My Car, Dressed for Success, donde las dos voces se fundieron por primera vez con toda su fuerza, Joyride con una energía desbordante que llegó precedida de un riff inesperado: los primeros compases de La Voz de los 80 de Los Prisioneros, que hizo estallar al estadio.
Pero el momento más emotivo de la noche llegó cuando Lena tomó el micrófono, hizo silencio y le dijo al público que iba a cantar una de sus canciones favoritas de Roxette, y que iba dedicada a la memoria de Marie Fredriksson. Los primeros acordes de It Must Have Been Love generaron un silencio cargado de emoción antes de que el estadio entero se sumara a cantar. Sin embargo, algunos fanáticos sintieron que faltó algo más de Marie. Una proyección, una imagen, un gesto hacia quien durante décadas fue la mitad del alma de esta banda. Quizás es lo único que quedó pendiente en una noche que, por lo demás, fue exactamente lo que queríamos.
Spending My Time, Listen to Your Heart y The Look cerraron una velada que confirmó algo que ya sabíamos: estas canciones no envejecen. Y nosotros tampoco, al menos mientras suenen.