Con aguarrás y pintura comenzaron a limpiar cada rayado, cada grafiti que había en las paredes y a reparar el Internado Nacional Barros Arana. Incluso los ex alumnos trabajaron en restablecer la iluminaria de las canchas luego de que este lunes, tras un desalojo, se viera el desastre que dejó la toma del establecimiento.
En la actualidad las tomas cada vez están siendo más cuestionadas por estos hechos. Por eso, los estudiantes del Instituto Nacional, que se tomaron por tercera vez el establecimiento la noche de este viernes, han abierto sus puertas para demostrar que las tomas no significan destrozos. A pesar de eso, la postura de la alcaldía es una sola: desalojar los colegios de Santiago.
Postura que ha sido ampliamente criticada por el movimiento estudiantil quienes reprochan a la alcaldesa haber cambiado de opinión respecto a 2011.
El CFA advirtió que se podría concretar "el cuarto incumplimiento consecutivo de la meta de Balance Estructural (BE), que incluso podría ser de un nivel mayor a lo proyectado debido a riesgos de desviaciones en los ingresos y gastos fiscales".