La excandidata presidencial cuestionó los recortes fiscales, la postura del Ejecutivo en seguridad, migración y política exterior, y sostuvo que La Moneda ha priorizado una agenda propia en materias como medioambiente, educación y derechos laborales.
La excandidata presidencial Jeannette Jara cuestionó con dureza el rumbo del gobierno de José Antonio Kast y afirmó que, en sus primeras semanas, La Moneda no ha impulsado la agenda que comprometió al país, sino un programa propio marcado por definiciones ideológicas.
En entrevista con La Tercera, la exministra del Trabajo sostuvo que el Ejecutivo está actuando “como una ultraderecha” y acusó que sus primeras decisiones no han estado centradas en seguridad ni migración, pese a que esos temas fueron parte central de la campaña oficialista.
“Hay una ultraderecha que está gobernando y que está actuando como tal”, afirmó Jara, junto con señalar que las medidas del gobierno son “mucho más profundas de lo que uno podría haber previsto”.
La exabanderada de la centroizquierda apuntó particularmente al ajuste fiscal del 3% anunciado por el Ejecutivo y a la discusión sobre eventuales restricciones en gratuidad para mayores de 30 años. A su juicio, esas decisiones no se explican por razones presupuestarias, sino por convicciones ideológicas.
“¿Por qué razón les cortan la gratuidad a los mayores de 30 años? Por ideología”, sostuvo, junto con remarcar que ese grupo representa menos del 1% del gasto, por lo que, según dijo, no mueve de manera relevante la aguja fiscal.
Jara también cuestionó la gestión del gobierno en seguridad y migración, asegurando que no se ha hecho cargo de la “emergencia” que instaló durante la campaña. En esa línea, criticó que la principal señal visible haya sido la construcción de una zanja en la frontera, medida que a su juicio no resolverá el problema migratorio.
“Lo peor es que de la emergencia de seguridad, que fue la que explotaron electoralmente, no se han hecho cargo. Ni en lo más mínimo”, afirmó.
La exministra agregó que, en cambio, el Ejecutivo sí ha intervenido en otras áreas que no figuraban con la misma centralidad en su discurso de campaña. “Los temas que está interviniendo no tienen que ver con seguridad y migración, sino con medioambiente, con educación, con derechos laborales”, sostuvo.
Otro de los puntos que abordó fue el relato del Gobierno sobre el estado de las finanzas públicas. Jara cuestionó la idea de que Chile haya sido recibido “en quiebra” y advirtió que instalar esa tesis afecta la imagen internacional del país.
“Decir que el Estado está en quiebra es de extrema gravedad”, afirmó. A su juicio, ese diagnóstico forma parte de una narrativa destinada a justificar un ajuste más severo y decisiones que, dijo, apuntan a objetivos ideológicos.
La exministra también acusó una contradicción entre ese discurso de estrechez fiscal y otras iniciativas impulsadas por el oficialismo, como eventuales rebajas tributarias para sectores de mayores ingresos.
En ese contexto, Jara vinculó la caída en la aprobación del Presidente a las primeras definiciones de su administración. Según planteó, la ciudadanía ya comenzó a reaccionar frente a lo que considera una inconsistencia entre las promesas de campaña y las medidas efectivamente adoptadas.