Conaf confirma hallazgo de inusual guanaco blanco integrado a su manada en el norte de Chile
Por CNN Chile
24.04.2026 / 08:00
El espécimen presenta leucismo, una condición genética que dificulta el camuflaje y suele provocar el rechazo del grupo. Sin embargo, la hembra logró llegar a la adultez e incluso ya tiene descendencia.
Personal de la Corporación Nacional Forestal (Conaf) confirmó el avistamiento de una hembra de guanaco con una coloración blanca total en la Reserva de la Biósfera Lauca, en la Región de Arica y Parinacota.
El hallazgo ha captado la atención de especialistas, debido a que el ejemplar presenta una condición genética que habitualmente reduce drásticamente las probabilidades de supervivencia en la naturaleza.
Ubicada en las cercanías de la Reserva Nacional Las Vicuñas, la hembra adulta fue detectada durante patrullajes de rutina.
A diferencia de lo que dicta la biología para estos casos, el animal no solo ha logrado evadir a los depredadores pese a su falta de camuflaje, sino que se encuentra plenamente integrada a un grupo social liderado por un macho dominante.
Déficit de melanina es la razón detrás del inusual hallazgo
La apariencia del ejemplar se debe al leucismo, una anomalía que genera una baja cantidad de melanina en el pelaje. Sandro Maldonado, jefe del Departamento de Áreas Protegidas de Conaf en la zona, explicó a Las Últimas Noticias que esta condición suele originarse por problemas de endogamia o procesos de hibridación, lo que vuelve a estos animales un blanco fácil para los pumas y otros depredadores de la zona.
Las investigaciones científicas sugieren que es extremadamente poco frecuente que estos individuos alcancen la madurez reproductiva.
No obstante, este espécimen en particular ya cuenta con dos crías, las cuales también presentan signos de pérdida de pigmentación en el lomo, manteniendo un comportamiento silvestre y una salud estable dentro del piño.
Este avistamiento ocurre en un contexto de monitoreo constante de la población de guanacos en el norte del país, la cual enfrentó una severa crisis en 2010 debido a brotes de sarna y la fragmentación de su hábitat por el cierre de predios.
El registro de este tipo de anomalías genéticas, que ocurre en uno de cada 30.000 ejemplares, coincide con un proceso de recolonización de espacios naturales por parte de la especie.
Actualmente, los equipos técnicos mantienen la vigilancia en el área de 358.312 hectáreas para resguardar la seguridad de la familia y monitorear el desarrollo de las crías en el ecosistema altiplánico.
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