Capitán de Carabineros es absuelto por apremios ilegítimos en contexto del estallido social
Por Miguel Buksdorf
20.03.2026 / 18:14
El Tribunal Oral en lo Penal de Viña del Mar absolvió a Marcial Barrera Pino, por apremios ilegítimos en un incidente ocurrido el 5 de noviembre de 2019, luego de que las pruebas del INDH no generaron convicción suficiente sobre su autoría.
Este viernes, el Tribunal Oral en lo Penal de Viña del Mar absolvió de los delitos de apremios ilegítimos al capitán de Carabineros Marcial Ignacio Zachary Barrera Pino, por los incidentes ocurridos el 5 de noviembre de 2019 en Plaza Vergara en el marco del estallido social del 2019.
Ese día, alrededor de las 17:00, el funcionario policial hizo uso de una escopeta antidisturbios a menos de cinco metros de la víctima, quien no portaba armas ni se encontraba agrediendo a los uniformados. El disparo, que consistió en tres perdigones, le causó heridas en el pie y el tobillo izquierdo.
Ante esta situación, el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) acusó al capitán Barrera Pino como el autor del disparo.
Para ello, el organismo presentó como testigo clave al subcomisario PDI, Felipe Álvarez Osses, quien cruzó datos de Proservipol de los 12 carabineros con escopetas, videos de tránsito, audios de CENCO y redes sociales para inferir la autoría de Barrera por el vehículo policial en que se trasladaba.
Si bien la parte querellante logró acreditar los hechos que acusaban, las pruebas no eran directas contra el uniformado. Asimismo, entre las pruebas que presentó la víctima, entregó descripciones comunes al tribunal sobre la apariencia de su agresor, no lo identificó en fotos y en un principio reconoció a otro uniformado.
Respecto de los audios radiales de Carabineros, el tribunal se detuvo especialmente en la comunicación en que el acusado señaló estar “procediendo al interior de la plaza“. La sentencia sostiene que ese antecedente era impreciso, puesto que en el sector existían otras dos plazas.
Así, el tribunal decidió absolver a Marcial Barrera Pino, puesto que no se logró acreditar su participación en los hechos que se le imputaban, ya que las pruebas presentadas en su contra no fueron suficientes para confirmar que el uniformado fue el autor del disparo.