El presidente de Rusia, Vladimir Putin, ordenó a su ministro de Defensa, Seguéi Shoigú, retirar la mayor parte de las tropas desplegadas en Siria, asegurando que estas ya han cumplido exitosamente su misión en dicho país.
“La tarea que nuestras fuerzas armadas y el ministerio de Defensa tenían por delante se ha cumplido totalmente (…) desde mañana comienza la retirada de la mayor parte de nuestras fuerzas en Siria“, manifestó el Mandatario ruso.
La decisión fue comunicada a su par sirio, Bashar al Assad, por medio de una conversación telefónica en la que ambos gobernantes acordaron ampliar el papel de Rusia en el proceso de paz, fiscalizando el cumplimiento de un alto al fuego.
La intervención militar de Rusia pretendía crear condiciones para encontrar una salida diplomática a la guerra civil que enfrenta la nación árabe, a raíz de los choques entre su gobierno, los rebeldes y el grupo yihadista “Estado Islámico“.
La Corte sostuvo que, en esta etapa, basta la “justificación” de los delitos y que la defensa no logró desvirtuar el peligro para la seguridad de la sociedad. También descartó que el artículo 324 del COT opere como excusa para el cohecho y apuntó al “carácter organizado” del presunto plan, además de las altas penas asociadas.