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“La situación es muy difícil, casi imposible de sobrevivir”: Los dramáticos testimonios de cubanos que mantienen familiares en la isla

Por Anabella González y Ana María Mejía, CNN en Español

11.02.2026 / 17:38

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La isla atraviesa un momento “complejo”, como dijo el propio presidente Miguel Díaz-Canel, y las presiones de Estados Unidos por el petróleo vislumbran un futuro que podría ser cada vez más difícil para el país. En Miami, la comunidad cubana ve cómo la vida de sus familiares en Cuba se deteriora cada vez más.


Como pocas otras veces en la historia reciente, Cuba está hoy atravesada por un creciente número de dramas que hacen de la vida diaria todo un desafío. La crisis crece día a día en incluye falta de combustible y alimentos, apagones constantes, hospitales sin suministros y turismo en caída.

La isla atraviesa un momento “complejo”, como dijo el propio presidente Miguel Díaz-Canel, y las presiones de Estados Unidos por el petróleo vislumbran un futuro que podría ser cada vez más difícil para el país. En Miami, la comunidad cubana ve cómo la vida de sus familiares en Cuba se deteriora cada vez más.

“La situación es muy difícil, casi imposible de sobrevivir en este momento. Es una situación súper incómoda, no tienen combustible ni comida… dependen de lo que uno les pueda hacer llegar”, dice a CNN Alberto Reyes, un cubano que vive desde hace años en el sur de la Florida.

El operativo militar de EE.UU. que terminó con la captura de Nicolás Maduro fue un golpe determinante para el contexto que hoy atraviesa Cuba. Aliado regional clave de la isla, Venezuela exportaba petróleo al país, un suministro ahora interrumpido. La administración Trump además amenaza con imponer aranceles a los países que envíen crudo a La Habana, entre ellos México, uno de los principales proveedores de la isla. La presidenta Claudia Sheinbaum anunció el lunes que los envíos de crudo a la isla están “detenidos”.

Mientras Trump se refiere a Cuba como “una nación fallida” y presiona para imponer cambios, las autoridades cubanas afirmaron en los últimos días que estaban dispuestas a dialogar, pero aclararon que no habrá ninguna discusión que implique dejar de lado su soberanía.

A la par de las tensiones externas, para muchos crece el malestar interno por las condiciones de vida en el país que, si bien no son nuevas, han empeorado en las últimas semanas. Apagones prolongados, desabastecimiento de combustible, fallas eléctricas que interrumpen las actividades cotidianas y los servicios en hospitales, escuelas y cocinas son una constante.

A esto se le suman además las cancelaciones de vuelos de varias aerolíneas y un panorama desolador en las calles vacías de La Habana por la poca circulación de vehículos.

“Ahora está más malo”

“Salí de Cuba en el año 1996. Cuando salí ya estaba malo y ahora está mucho más malo todavía”, dice Enrique a CNN en la puerta de una tienda de comestibles en Miami. Veinte años después de que decidiera emigrar de su patria, ve cómo allí todo ha empeorado, cuenta.

Más de 2,9 millones de cubanos viven actualmente en EE.UU. y son la tercera comunidad latina más grande después de la mexicana y puertorriqueña, de acuerdo con datos del Censo de 2024.

Enrique cuenta que él tiene a toda su familia en EE.UU. y dice estar agradecido por eso.

Teresa no tiene la misma suerte, dice. Parte de su familia aún sigue en Cuba y asegura que, gracias a que ella puede ayudarlos desde EE.UU., ellos están un poco mejor. “Tengo familia y lo sienten en carne propia. La situación es cada día más difícil, allí no hay quién viva”, afirma. Sus allegados le cuentan que en el oriente del país transitan muchos días con apenas una o dos horas de suministro eléctrico al día.

El Gobierno de Cuba reconoce los apagones, causados en parte por la escasez de combustible y las fallas en las centrales termoeléctricas del país, agudizados por la falta de mantenimiento e inversión en la infraestructura desde hace años. Un déficit que el Ministerio de Energía y Minas deja saber en sus reportes del Servicio Eléctrico Nacional.

“Tengo a mi mamá, mi abuelita y mi papá. Si no es por nosotros no pueden vivir”, dice Merlys Pérez con angustia. Los apagones “ahora más que nunca son terribles”, le dicen sus familiares desde la isla, a una distancia de poco más de una hora de vuelo desde Miami.

Ella dice que sus padres tienen cada uno su sueldo pero que no les alcanza para todo lo necesario y que, incluso enviándoles el dinero, a veces no pueden encontrar los insumos que buscan.

Regresar a la isla ya no es una opción para ella ahora que es madre de niños pequeños, pero sí sueña con poder llevar a su familia a Miami.

El turismo, considerado durante años un motor de la economía cubana, registró su peor año en 2025 con 1,8 millones de visitantes, un descenso que comenzó en 2018.

La actividad, central para una recuperación económica, ahora está en un periodo de contingencia: Cuba ha empezado a cerrar algunos hoteles de la isla y a trasladar a los turistas a otras instalaciones ante el asedio petrolero de EE.UU., según informaron días atrás a EFE fuentes del sector.

Los efectos del bloqueo de Trump

Ante lo que llama un “bloqueo criminal” del Gobierno de Trump, el viceprimer ministro del país, Oscar Pérez-Oliva Fraga, dijo el viernes en conferencia de prensa que tomarían una serie de medidas.

Además de las relacionadas al turismo, están el racionamiento de venta de combustible para priorizar a los servicios esenciales, la reducción de tareas administrativas para ahorrar energía y el teletrabajo para las empresas estatales. El transporte público también limitó la circulación de buses con el mismo objetivo, aunque las autoridades no especificaron qué rutas o frecuencias tendrían afectaciones.

Desde la distancia, muchos cubanos que hablaron con CNN analizaron esta situación y ven en lo que ocurrió en Venezuela un posible cambio para su país.

Para Merlys Pérez, que Cuba atraviese una suerte de intervención por parte de EE.UU. “sería maravilloso”, dice. Cree que, en este punto, las conversaciones “no van a resolver nada” y que cualquier acción, aunque conlleve consecuencias, será mejor que el estado actual. “Más de lo que estamos pasando no creo que pueda pasar”, dice.

“Cuba necesita un cambio total, siguen con el engaño y la mentira”, dice Alberto Reyes con un aire de desesperanza que, sin embargo, no llega a borrar la sonrisa de su cara. En la figura de Trump él ve la posibilidad de “poner punto final al comunismo que ha traído mucha miseria” a la isla.

En los últimos días, frente a las presiones de EE.UU., México, China y Rusia han dado su apoyo a la isla mediante declaraciones o hechos concretos.

La presidenta Claudia Sheinbaum consideró “injustas” las sanciones por parte de EE.UU. y su Gobierno envió dos barcos con ayuda humanitaria, al tiempo que insistió en gestiones en curso para recuperar el envío de petróleo.

Mientras algunos ven difícil la posibilidad de regresar incluso aunque la realidad económica y social de la isla cambie, para otros es una historia con final abierto. “Yo pienso que algo va a suceder y que va a ser en cualquier momento. Tal vez regresaría. ¿Por qué no? Es la tierra de uno”, dice Enrique.