Javiera Balmaceda y la apuesta de Prime Video por Chile: “Quiero seguir demostrando que las buenas historias chilenas pueden viajar”

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Javiera Balmaceda | Prime Video

Chile representa una fracción pequeña del mercado audiovisual latinoamericano si se compara con gigantes como Brasil o México. Sin embargo, para Prime Video el tamaño de su población no ha sido un impedimento para convertir al país en una de las piezas de su estrategia de producción regional.

La plataforma acaba de entregar una señal especialmente concreta en esa dirección.

Durante el primer Prime Video Presents Latin America, realizado el 20 de agosto en Ciudad de México, la compañía anunció que invertirá más de US$ 2.000 millones entre 2027 y 2030 en México, Brasil, Argentina, Colombia y Chile.

El plan abarcará producciones originales, adquisición de contenido realizado localmente y derechos deportivos. La compañía también proyecta más que duplicar hacia 2030 la cantidad de originales locales realizados en esos cinco mercados, en comparación con 2026, y anticipó más de 25 nuevos títulos para 2027.

Una de las personas encargadas de decidir cuáles serán esas historias es chilena.

Javiera Balmaceda es, actualmente, Head of International Originals para Latinoamérica, Canadá y Australia de Amazon MGM Studios. Desde esa posición supervisa una cartera que se extiende mucho más allá de las fronteras nacionales, pero que en los últimos años ha reservado un espacio creciente a producciones vinculadas con Chile.

En conversación con CNN Chile durante el encuentro en México, la ejecutiva explicó por qué la compañía continúa observando al país como una fuente relevante de narraciones.

“Chile es un país pequeño… pero no tan pequeño”, plantea. “Tiene una historia larga de buenas historias y una buena industria audiovisual”, afirma.

De El Presidente y La Jauría a una apuesta de largo plazo

La relación de Prime Video con la ficción chilena no comenzó con el anuncio de los US$ 2.000 millones.

Balmaceda apunta a dos de las primeras producciones que ayudaron a comprobar el potencial de los contenidos realizados desde el país, El Presidente y La Jauría.

Estrenadas en 2020, ambas fueron parte de una etapa temprana de expansión de las producciones originales de Amazon en la región.

El Presidente, creada por Armando Bó, convirtió el escándalo de corrupción conocido como FIFAgate en una serie de ficción protagonizada por Andrés Parra y con un reparto internacional.

La Jauría, en tanto, desarrolló un thriller en torno a violencia sexual, misoginia y abuso contra mujeres jóvenes, con Antonia Zegers, Daniela Vega y María Gracia Omegna entre sus protagonistas.

“Lo que nosotros vimos desde cuando empezamos con El Presidente y La Jauría es que hay un apetito grande por las historias locales”, señala.

“Las historias chilenas, las colombianas, las brasileñas, las mexicanas son las que empujan el crecimiento más grande para Prime Video”, sostiene, para luego agregar que “cada audiencia quiere ver sus historias reflejadas. Cada audiencia quiere ver sus estrellas, sus directores, sus guionistas. Y esa es la apuesta”.

Una chilena al frente de las historias internacionales

La posición actual de Balmaceda es el resultado de una trayectoria de casi dos décadas vinculada a la programación, el desarrollo y la adquisición de contenidos.

Nacida en Chile, se trasladó junto a su familia fuera del país durante su infancia. Posteriormente se formó en Estados Unidos y desarrolló su carrera en distintas compañías del sector audiovisual antes de llegar a Amazon.

Antes de incorporarse a la empresa en 2017, pasó por compañías y señales como Locomotion, Cartoon Network, Boomerang y HBO Latinoamérica, donde llegó a ejercer como directora de Programación. También trabajó en adquisición y desarrollo de contenidos.

Desde su llegada a Amazon, su responsabilidad se fue ampliando progresivamente. Primero estuvo ligada a adquisiciones para Latinoamérica, luego al desarrollo de originales para mercados como Argentina, Colombia y Chile.

Posteriormente, encabezó los contenidos originales para la América Latina hispanohablante y finalmente pasó a liderar una estructura internacional que actualmente comprende Latinoamérica, Canadá y Australia.

A lo largo de ese recorrido ha estado vinculada a títulos como El Presidente, La Jauría, Noticias de un secuestro y Argentina, 1985, entre otros proyectos regionales.

Esta última, dirigida por Santiago Mitre y protagonizada por Ricardo Darín y Peter Lanzani, ganó el Globo de Oro a Mejor Película de Habla No Inglesa y fue nominada al Oscar a mejor película internacional en 2023.

Pero una de las apuestas más estrechamente conectadas con Chile llegó recientemente con una obra que durante décadas parecía inevitablemente asociada al país: La casa de los espíritus.

Publicada en 1982, La casa de los espíritus, primera novela de Isabel Allende, es una de las obras chilenas de mayor circulación internacional.

Prime Video estrenó en 2026 una nueva adaptación televisiva de ocho episodios, la primera realizada en español.

El proyecto fue desarrollado con la participación de la propia Allende como productora ejecutiva y reunió a un equipo creativo encabezado por Francisca Alegría, Andrés Wood y Fernanda Urrejola.

“Quiero seguir demostrando que las buenas historias chilenas pueden viajar”

Chile también tuvo una presencia destacada en la presentación de la nueva programación de Prime Video.

Entre los títulos anunciados o promocionados aparecen Catedrales, adaptación de la novela de Claudia Piñeiro protagonizada por un amplio elenco chileno, y Rojo Corazón, otro de los proyectos locales que forman parte de la expansión de originales de la compañía.

Catedrales estrenará sus seis episodios el 16 de septiembre.

La producción, rodada en Uruguay y dirigida por la chilena Pepa San Martín y la argentina Fabiana Tiscornia, reúne a Alfredo Castro, Paulina García, Octavia Bernasconi, Vivianne Dietz, Ignacia Baeza, Paula Luchsinger, Amparo Noguera y Marcelo Alonso, entre otros.

Para Balmaceda, la relevancia de estos proyectos no termina en su estreno dentro de Chile. La gran prueba es si pueden encontrar espectadores fuera de él. “Yo quiero seguir demostrando que las buenas historias chilenas pueden viajar fuera de Chile y seguir apostando para seguir haciendo más”, afirma.

El “western” salitrero que sueña con llevar a la pantalla

Más allá de los proyectos que actualmente forman parte del catálogo, hay una historia chilena que Balmaceda lleva tiempo imaginando para la pantalla.

Al preguntarle qué episodio o relato del país le gustaría abordar si pudiera elegir libremente, su respuesta se traslada al norte y retrocede más de un siglo.

A mí me encantaría hacer una historia épica de las salitreras chilenas”, revela.

No es un escenario menor dentro de la historia nacional. Entre 1880 y 1930, el salitre se convirtió en la principal actividad económica de Chile y transformó profundamente las regiones de Tarapacá y Antofagasta.

La expansión de la industria atrajo capitales extranjeros y a miles de trabajadores, mientras alrededor de las faenas surgieron oficinas, campamentos, líneas ferroviarias y comunidades completas en medio de la pampa.

El auge también modificó ciudades como Iquique, que durante el siglo XIX pasó de ser un pequeño asentamiento costero a convertirse en uno de los principales centros del comercio salitrero. Asimismo, el crecimiento de la actividad impulsó un fuerte aumento de su población y transformó progresivamente su infraestructura y arquitectura.

Es aquella misma dimensión histórica e internacional la que la atrae.

Creo que hay historias muy entretenidas, muy oscuras y hasta internacionales, pensando en todos los que estuvieron metidos ahí”, explica.

Me encanta el norte. Además, hacer algo en Iquique en 1800, de otra época, todas las casas de madera… Visualmente debe ser algo muy entretenido”, plantea. “Sería como un western en esa época”.

Al consultarle qué actores chilenos elegiría para protagonizar ese hipotético “western” salitrero, Balmaceda se ríe y admite que todavía no ha llegado a ese punto.

“Nunca lo he pensado”, responde. “Yo sé que me gustaría escribirla y dirigirla. Tengo que. Pero no te voy a decir, porque no lo quiero asustar”.

Aunque la idea, al menos, ya está instalada.

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