Polémica por “espumantes para niños”: ¿Por qué la ODECU pide su eliminación?

Por Daniela Pérez P.

15.01.2026 / 09:30

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En redes sociales se instaló el debate a propósito de la venta de estos productos con estética prácticamente idéntica a la de espumantes tradicionales para adultos.


En las últimas horas, el debate por la comercialización de bebidas tipo espumante dirigidas a niños y niñas se tomó las redes sociales, levantando tanto críticas como apoyos a la venta de estos productos.

La conversación comenzó hace algunas semanas, cuando se viralizó un video de Margarita Allende, quien cuenta en redes su experiencia tras su rehabilitación. En el post, criticó que se vendieran estos productos, afirmando que “normaliza” el consumo de alcohol en los menores de edad.

Normalizamos esto. La mayor cantidad de adictos en Chile son alcohólicos; el mayor riesgo de la población es el alcohol porque está en todos lados, es barato y lo tenemos normalizado. Lo que debemos hacer como papás no es presentarles un sustituto, sino tratar de retrasar el consumo”, señala.

Ahora, el debate se profundizó luego de que esta semana la Organización de Consumidores y Usuarios de Chile (ODECU) cuestionara duramente estos “espumantes para niños” pese a no contener alcohol, anunciando acciones ante organismos fiscalizadores, advirtiendo riesgos de seguridad y un problema sobre lo que transmiten.

¿Por qué la ODECU llama a prohibir los “espumantes para niños”?

El foco de la preocupación de la ODECU está en la forma en que estas bebidas llegan al mercado: botellas de cuello largo, cápsulas tipo foil y una estética prácticamente idéntica a la de espumantes para adultos. Según la organización, esta presentación se replica en productos bajo marcas como Burbujín y Spunch, lo que puede generar confusión.

Sostienen que el problema no es solo conceptual, sino también práctico. “Cuando en una misma celebración coexisten bebidas alcohólicas para adultos y bebidas infantiles con envases prácticamente idénticos, el riesgo de confusión es real y evitable. Se trata de situaciones cotidianas en reuniones familiares donde basta un descuido para cometer un error grave”, advirtió Stefan Larenas Riobó, presidente de la ODECU.

La entidad plantea que esta situación tensiona derechos establecidos en la Ley del Consumidor, en particular el derecho a la seguridad en el consumo y a recibir información clara y comprensible. A esto se suma la Ley 21.430, que consagra un sistema de garantías y protección integral de los derechos de la niñez, y que exige estándares reforzados cuando se trata de bienes y publicidad dirigidos a menores.

Más allá de que las bebidas sean rotuladas como “sin alcohol”, la organización pone el acento en el mensaje comercial completo que se entrega a la población. La combinación de envases asociados históricamente al alcohol, narrativas de brindis y celebración, junto a elementos visuales infantiles, es vista como una forma de normalizar tempranamente símbolos y rituales propios del consumo de alcohol.

“No es razonable trasladar al ámbito infantil rituales y símbolos asociados históricamente al alcohol. Desde una mirada preventiva, este tipo de marketing constituye un factor de riesgo que debe ser abordado con mayor responsabilidad por parte de fabricantes y retailers”, sostuvo Larenas.

Frente a este escenario, el ente anunció que presentará una denuncia y solicitud de fiscalización ante el Sernac para que evalúe su comercialización, categorización y publicidad. También realizarán una presentación ante la Defensoría de la Niñez para que el caso sea revisado desde el estándar de derechos de la niñez en materia de consumo y publicidad.

Finalmente, la organización llamó al retiro de este tipo de presentaciones infantiles mientras se desarrollan las evaluaciones regulatorias y recomendó a madres, padres y cuidadores “evitar el uso de bebidas infantiles con estética de espumante en celebraciones donde exista consumo de alcohol, privilegiando alternativas claramente diferenciables que reduzcan riesgos de confusión y exposición simbólica innecesaria“.