Durante la tarde del miércoles, un grupo de manifestantes llegó hasta la sede de la Unión Demócrata Independiente (UDI), en Providencia, y causaron destrozos al interior del recinto.
Los protestantes botaron la reja y una vez adentro sacaron documentos, cuadros, destruyeron parte del mobiliario e hicieron rachados en la fachada.
Desde el partido de Chile Vamos informaron que los funcionarios que se encontraban en el lugar salieron cuando comenzaron los incidentes.
Entre ellos estaba la presidenta de la colectividad, Jacqueline van Rysselberghe, quien fue desalojada a eso de las 14:30 horas.
“Esto es pura violencia política de extrema izquierda”, afirmó la senadora según consigna El Mercurio.
“Afortunadamente, la llegada de Carabineros impidió que quemaran la sede”, agregó.
Tras constatar los daños, anunció que se querellarán contra quienes resulten responsables. “Esta es violencia política, porque intentan acallarnos. Lo hacen contra la UDI porque nos paramos de frente y defendemos sin miedo nuestras ideas. Defendemos la familia, el emprendimiento, la clase media, el orden público. Pero si creen que nos van a intimidar, están muy equivocados”, sentenció.
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La oficina de Renovación Nacional, ubicada en Antonio Varas, también fue atacada tras los incidentes ocurridos en la sede de la UDI.
El presidente del partido, Mario Desbordes, aseguró que se registraron tres ataques en los cuales rayaron, lanzaron piedras y rompieron vidrios.
“No son manifestantes, son un grupo que está tratando de destruir la democracia chilena completa”, señaló.
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