“Pidió que oraran por su vida”: Fiscalía expone presuntas amenazas previas contra Julia Chuñil antes de su muerte
Por Michel Nahas Miranda
15.01.2026 / 13:27
En la formalización, el Ministerio Público reveló que la víctima pidió públicamente oraciones en al menos dos iglesias, afirmando que estaba amenazada de muerte por uno de sus hijos meses antes de su desaparición.
La Fiscalía expuso un antecedente clave en la investigación por la muerte de Julia Chuñil: meses antes de su desaparición, la víctima pidió públicamente que oraran por su vida en al menos dos iglesias del sector de Huichaco, asegurando que estaba siendo amenazada de muerte por uno de sus hijos.
El detalle fue revelado durante la audiencia de formalización, donde el Ministerio Público sostuvo que este temor no fue un hecho aislado, sino parte de un contexto persistente de violencia intrafamiliar previo al fallecimiento ocurrido el 8 de noviembre de 2024.
Petición pública en cultos religiosos: “Era su vida o la de su hijo”
Según la reconstrucción de la Fiscalía, Julia Chuñil solicitó oraciones en dos congregaciones distintas durante el primer semestre de 2024, meses antes de su desaparición. En ambos casos, lo hizo de forma verbal y pública, manifestando que su vida estaba en riesgo.
En una de las iglesias, la víctima se levantó durante el culto para pedir una oración, señalando que estaba siendo amenazada por uno de sus hijos. En otra congregación del sector Estación Mariquina, repitió el mismo mensaje ante los asistentes.
De acuerdo con los antecedentes expuestos en audiencia, Julia Chuñil habría dicho que la vida en su casa era “un infierno” y que sentía que estaba amenazada de muerte. En una de esas instancias, señaló que temía que fuera “su vida o la de su hijo”.
La Fiscalía precisó que estas expresiones fueron escuchadas por alrededor de 15 personas, aunque varios testigos inicialmente evitaron declarar por temor al entorno familiar de la víctima.
Temor de los vecinos de Huichaco
El Ministerio Público indicó que estos relatos comenzaron a consolidarse tras diligencias investigativas, incluidas interceptaciones telefónicas, que permitieron identificar que vecinos y asistentes a los cultos comentaban las amenazas expresadas por Julia Chuñil antes de su desaparición.
Testigos declararon que la víctima era una persona activa en las iglesias yazúa del sector y que su petición de oración llamó la atención, aunque en ese momento no se profundizó en los motivos.
Según expuso la Fiscalía, al momento en que Julia Chuñil manifestó públicamente sentirse amenazada, el único hijo que residía con ella era Javier Troncoso, lo que forma parte de los antecedentes que el Ministerio Público incorporó para sostener la imputación.