Nintendo se suma a demanda al Gobierno de Estados Unidos por 200 mil millones en aranceles anulados

Por Dagmar Gillibrand

07.03.2026 / 17:03

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La empresa japonesa se suma a más de mil corporaciones —entre ellas Costco y FedEx— que exigen la devolución de gravámenes que la Corte Suprema declaró ilegales en febrero pasado.


Nintendo of America ha dado un paso legal inusual para una empresa de entretenimiento: demandar directamente al gobierno federal de Estados Unidos. La filial americana del gigante japonés de los videojuegos presentó este viernes ante el Tribunal de Comercio Internacional una acción judicial orientada a recuperar el dinero que pagó en concepto de aranceles durante la administración Trump, impuestos que la Corte Suprema invalidó apenas dos semanas atrás.

El movimiento no es un caso aislado. Nintendo se incorpora a una oleada de más de mil empresas —desde cadenas de supermercados como Costco hasta operadores logísticos como FedEx— que han emprendido acciones legales similares buscando recuperar fondos que, según el máximo tribunal del país, nunca debieron haberse cobrado.

El fallo

A finales de febrero, la Corte Suprema de Estados Unidos emitió una resolución histórica al invalidar los aranceles que el presidente Donald Trump había impuesto sobre las importaciones provenientes de prácticamente todos los socios comerciales del país. El fallo fue el detonante de una avalancha de demandas corporativas que no muestra señales de detenerse.

Según consignó ADN, el escrito presentado por los abogados de Nintendo describe los aranceles como “medidas comerciales ilegales” que, hasta la fecha, generaron una recaudación superior a los 200 mil millones de dólares. La demanda no busca sanciones ni indemnizaciones adicionales, sino únicamente el reintegro de lo pagado de más durante el período en que los gravámenes estuvieron vigentes. En el propio documento, la empresa advierte que “la situación sigue siendo inestable para las empresas que fabrican productos fuera de EE.UU.”

El motivo principal

Nintendo fabrica la mayor parte de sus consolas y accesorios fuera del territorio estadounidense, principalmente en Asia. Los aranceles de la era Trump afectaron de forma directa su cadena de suministro, encareciendo los costos de importación hacia el mercado norteamericano, que es uno de los más importantes para la compañía a nivel global.